Jueves, 18-12-08
El informe elaborado por el Tribunal Superio de Justicia de Andalucía (TSJA) sobre la situación y necesidades de personal al servicio de la administración de Justicia que el martes fue presentado en Granada no sólo carga las tintas contra la Consejería de Justicia por la falta de funcionarios. También, cuando faltan unos días para que el CGPJ resuelva sobre el expediente abierto contra el juez Rafael Tirado por no ejecutar la condena al presunto asesino de Mari Luz Cortés, el TSJA arremete contra los funcionarios poniendo en tela de juicio su aprovechamiento del trabajo.
Concretamente, según el informe, el horario de estos funcionarios es «abiertamente incumplido en las horas de entrada y salida» y, con mayor fluctuación durante el período de descanso de la jornada laboral.
De hecho el documento del Alto Tribunal Andaluz habla de que debe ser una «prioridad» la mejora del aprovechamiento del trabajo a desarrollar por el personal de justicia.
E insiste en que hacen falta «medidas de control horario realmente eficaces en detrimento de las actuales que, aún idóneas en su concepción, resultan a diario vulnerables a cualquier manipulación capaz de enmascarar la realidad de un horario, salvo excepciones «abiertamente incumplido en las horas de entrada y salida».
El problema ha ido a peor
Además según el TSJA, la pérdida de control de «este absentismo e impuntualidad» por parte de los responsables, de los secretarios e incluso jueces, que asumieron de siempre esas tareas, «parece haber favorecido el problema.
Un problema que, insisten, se podría atajar de inmediato «poniendo fin a una situación de cierta inhibición por parte de las delegaciones provinciales» que asumieron su control y que, en algunos casos, «se desentienden» incluso de las quejas que remiten a la Administración algunos secretarios judiciales.
El informe también deja en mal lugar a los funcionarios en cuanto a su actitud ya que, asegura, en los juzgados de instrucción de Sevilla, los secretarios judiciales se ven «desautorizados» frente a los funcionarios al no recibir siquiera respuesta de los «partes de incumplimiento horario» que remiten a diario. Sólo logran, insiste, «el escarnio de parte de su plantilla» .
En cuanto al régimen disciplinario, entre enero de 2007 y junio de 2008 se formularon un total de 56 quejas o actuaciones disciplinarias contra el personal del juzgado.
El mayor número fue de 15 en Málaga, seguida de 12 en Granada y sólo 6 en Sevilla. Pero de esas 56 quejas, sólo fueron atendidas 12.
El dato revela un escaso uso de las quejas y de medidas disciplinarias en los casi 6.000 puestos de trabajo que atienden los funcionarios de órganos judiciales. Pero en la mayoría de las quejas cursadas, el juzgado que la promovió, «no tiene constancia del resultado final de las mismas» y en mínimas ocasiones el expediente terminó en sanción tras incoarse y tramitarse.
Al margen del juzgado
En cuanto a las peticiones de permisos, licencias y vacaciones, el informe asegura que es el secretario judicial el que visa las peticiones y en la concesión de esos permisos se sujeta siempre al cuadro que se diseña o se propone desde la secretaría del juzgado pero que la Administración «a veces o siempre autoriza esos períodos de licencias al margen de las consideraciones del juzgado».
Y también se pone de manifiesto la «indefinición» que existe sobre las funciones reales que en lo relativo a la dirección del órgano judicial corresponde al juez o al secretario. Sobre esto, el TSJA explica que en más del 60 por ciento de los casos asume la dirección el secretario pero siempre de acuerdo o consultando con el juez mientras que en más del 24 por ciento la asume el juez de acuerdo con el secretario.

Enviar a:

¿qué es esto?