Jueves, 05-02-09
La desesperación y el desánimo comienza a hacer mella en la familia de Marta del Castillo. Hoy se cumplen doce días desde su desaparición, el pasado sábado día 24 de enero, y hasta ahora no hay ningún indicio que pueda predecir un final rápido y, por supuesto, feliz.
Si el pasado martes Antonio del Castillo acudía a la Jefatura Superior de Policía para volver a repasar todos los datos de que disponen los agentes que se han hecho cargo del caso, ayer comparecía en rueda de prensa para señalar que de dicha visita «no hay nada nuevo. Me preguntaron los nombres de las amistades, si faltaba alguna prenda de casa o qué llevaba puesto el día de la desaparición Marta, Pero nada en claro».
Sin embargo, sorprendía a todos los presentes cuando decía que «la impresión que me da es que están perdidos», en referencia a la Policía. «Tenemos todo el apoyo de la Policía, hay muy buenos profesionales, pero lo que yo veo allí es que andan perdidos. Y cuando veo esas cosas se me abren las carnes. Pienso que la Policía no tiene nada fiable. Están perdidos de todas todas».
Antonio del Castillo, que compareció ante los medios con su cuñado y portavoz de la familia, Javier Casanueva, explicó que en su estancia el pasado martes en la Jefatura estuvo «repitiendo lo mismo de todos estos días». Preguntado por si habían acudido también algunos de los amigos de Marta, dijo que «ayer -por el martes- yo no vi nada, a ningún amigo. Sé que han hablado con todos ellos... pero no sacan nada en claro. No saben por dónde van».
Igualmente, el padre de Marta recordó que hasta ahora tampoco sabe la familia nada de los resultados obtenidos de los dos ordenadores que la Policía se ha llevado de la casa, el de la menor y el del abuelo materno. «Está pasando el tiempo y mi hija sigue perdida».
Volvió a reiterar el esfuerzo que viene realizando la Policía en todo momento, señalando que pone en conocimiento constantemente «las llamadas malignas que nos hacen a cualquier hora, en las que incluso salen chiquillos llorando», pero ninguna de esas llamadas aporta una pista fiable para encontrar el paradero de la joven.
Un asunto con el amigo
Antonio del Castillo, en dicha comparecencia, reveló otro dato más que hasta ahora no había salido a la luz. A la hora de recordar lo que hizo aquella mañana su hija, que salió por la mañana «a comprar un incensario y luego puso la casa como si fuese una iglesia», señaló que le comentó a su madre que «tenía que arreglar un asunto con Miguel -el chico que la llevó hasta las inmediaciones de su casa el día de la desaparición-. Le dijo que iba a hablar con él un momento», recordando que aquella tarde Marta fue a la zona de Triana con Miguel para ver a otro amigo, que está aprendiendo a bordar cosas de Semana Santa. Estuvo con él 5 ó 10 minutos. Es más, cuando se dio la vuelta mi hija ya no lo volvió a ver más y se quedó con el amigo que la trajo hasta casa».
En este sentido, el padre de Marta volvió a hacer hincapié que «la relación de mi hija con nosotros es la perfecta de padres e hijos. Mi hija le cuenta todo a su madre. Ni hemos tenido peleas, ni nada de eso. Ella no se ha ido por su propia voluntad», reiteró una vez más Antonio, quien dijo que «estoy loco por ser un ciudadano normal y corriente».
Por su parte, Ernesto Cabrera volvió ayer a dar una batida con su perro «Sultán», señalando que por la mañana había marcado en la zona del Alamillo. «No sé si ha ido otras veces por ahí», precisó, a la par que resaltó que el can anda «oliendo a la gente que le pasa por el lado. Eso es señal de que está buscando a una persona».
Cabrera hizo un llamamiento para que otras personas con perros adiestrados de toda España «se unan a esta búsqueda» y dijo que hoy volverá a batir más zonas «porque se está acabando el plazo».

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