Publicado Lunes, 16-02-09 a las 15:19
Miguel, Samuel, Javier, amigo de los jóvenes, y Javier, hermano de Miguel, los implicados en el caso de Marta del Castillo, durante tres semanas han ocultado la muerte y la trama que llevaron a cabo para deshacerse del cuerpo de la víctima. En algunos casos, como el de Samuel, han realizado apariciones públicas pidiendo ayuda y que se llevaran a cabo todas las labores necesarias para dar con el paradero de la joven sevillana, una actitud fría y calculadora que desde el punto de vista psiquiátrico tiene una posible explicación. ABC de Sevilla ha consultado al psiquiatra Cayetano García-Castrillón quien apunta que el germen de todo este suceso surge en las etapas infantiles de los imputados, «no sienten respeto por nada y eso es porque de pequeños recibieron algún tipo de maltrato».
El doctor afirma que «son personas que a lo largo de su vida no han tenido ninguna vinculación afectiva con nadie. Tiene una sensación en su mente o espíritu de que no deben nada a nadie –y añade que-, cualquier cosa en esta vida la tratan sin respeto y pueden hacer lo que quieran con ella». Esta forma de ver la vida tiene su raíz, según García-Castrillón, en una amarga infancia. «De pequeños no han recibido un trato afectivo normal, han sufrido un maltrato físico y psicológico, eso implica que cuando sean mayores van a sentir que no le deben nada a nadie. Tratan al mundo como si todo fueran cosas malas –y especifica que-, las personas, para ellos, son objeto de sus dominios».
Con estas personas, tal y como asegura el doctor, las relaciones son «muy peligrosas», ya que están convencidos de que una relación «se basa ser amo y que la otra persona sea su esclava». «Estas personas tienen que sentir que se les tiene en cuenta, demandan que la otra persona sea sumisa y esclava, que esté pendiente de ellos en todo momento. Si ellos interpretan que no es así siente como si lo estuvieran agrediendo», asevera García-Castrillón. Se muestran como personas «excesivamente celosas» y esas malas deducciones, la de no estar bien atendidos, desembocan en entenderlas como agresiones y «es entonces cuando ellos agreden».
No obstante, ¿cómo llegan estas personas a llegar a tener una relación, como por ejemplo, la de Marta del Castillo? García-Castrillón cuenta que se muestran como unos auténticos «seductores», «se fijan en alguien y se presentan con una cara amable, es fácil caer en su trampa. No se detienen hasta que no atrapan a esa persona». Uno de los métodos que utilizan es diciendo lo que la otra persona quiere escuchar, piropeándola, mostrándole su cara más cariñosa y simpática.
En relación a las apariciones públicas de alguno de los implicados con una actitud de tristeza por la desaparición de Marta, el doctor confirma que esa «seducción» en su personalidad le hace sentir «poderoso», «hasta tal punto que pueden aparecer en escena secretamente triunfante sintiendo, algo así como, “nadie sabe lo que hemos sido capaces de hacer y se lo podemos colar a todos”. Experimentan un triunfo absoluto».

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...