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El alcalde afirma que los militares han dejado los enseres de menor valor que ya no pueden ser reutilizados en otros cuarteles. El portavoz municipal del PP critica que se quede en ese estado un bien público y asegura que su formación está dispuesta a exigir responsabilidades.
Publicado Lunes, 23-02-09 a las 07:06
Varias de las instalaciones militares que en las últimas semanas ha abandonado el Ejército de Tierra en el municipio gaditano de Tarifa, debido a la reorganización de los efectivos decidida por el Ministerio de Defensa, han sufrido un auténtico expolio al carecer de un dispositivo de vigilancia permanente. Muebles, utensilios de cocina, enseres de todo tipo, equipos electrógenos, puertas y ventanas son los principales objetivos de los asaltantes. Los destrozos causados son cuantiosos, y en algunas oficinas todavía hay carpetas con documentación.
Los soldados se marchan de los acuartelamientos de Tarifa a otros enclaves, pero los edificios permanecen, y su interior se convierte en un foco de atracción para los vendedores de material de segunda mano, o para utilizarlo ellos mismos. Y en estas instalaciones tienen dónde elegir.
Este periódico tiene conocimiento de que al menos cuatro acuartalemientos que servían de apoyo a las baterías de Artillería en la costa de Tarifa, han quedado abandonados en las últimas semanas, y en algunos de ellos los robos han sido continuados.
Interés militar
Según el alcalde de este municipio gaditano, Miguel Manella (PSOE), después de la reorganización de los efectivos del Ejército de Tierra decidida por el Ministerio de Defensa, las instalaciones carecen ya de interés militar, por lo que se han abandonado, «manteniéndose en algunas la vigilancia, como la de Paloma Alta».
En otros caso, la de Paloma Baja, la Octava, conocida como la del Camorro, la Décima y la Undécima, tal vigilancia no existe, al menos de forma permanente, y es donde se han producido las sustracciones. En cualquier caso, Manella restó importancia a los robos, dado que probablemente el material allí dejado, explicó, no va a poder ser reutilizado. «Supongo que habrán recogido lo que tiene más valor, y el resto ya no les interesa. Los militares —subrayó— son muy cuidadosos». El alcalde reconoció que tenía constancia de que se habían producido asaltos en estas instalaciones abandonadas, especialmente en la Octava, «Me han dicho que se dejaron material en el interior y que se han llevado cosas», aseguró.
Manella mostró un especial interés por recuperar para uso público algunos de los edificios. Indicó que está en contacto con la Gerencia de Infraestructuras del Ministerio de Defensa, y con el diputado socialista por Cádiz Salvador de la Encina, al objeto de conocer qué intenciones hay sobre los cuarteles.
Dado que éstos se encuentran enclavados en un espacio protegido por la legislación medioambiental, el Parque Natural del Estrecho, existen gran limitaciones para su reconversión. Dentro de lo que la normativa permite, resaltó que hay colectivos interesados en ocupar los inmuebles para desarrollar actividades, y así lo han hecho saber al Ayuntamiento. De estra forma, comentó que podrían acoger un albergue juvenil,un museo militar, una granja escuela o centros de estudio de interpretación de la naturaleza, especialmente de las aves migratorias.
Vender los edificios
Al respecto, apuntó el alcalde de Tarifa que lo lógico es que el Ministerio de Defensa tenga intención de vender las edificaciones que ya no utiliza, «y nuestro interés es estar informados sobre los cambios que se produzcan». El Ayuntamiento, dijo, «tiene poco dinero», aunque no se descarta la colaboración de otras administraciones públicas.
El PP, a través de su portavoz en el Ayuntamiento de Tarifa, Juan Andrés Gil, considera que lo que está pasando con los cuarteles abandonados es de suma gravedad, por lo que va a pedir responsabilidades.
Gil manifestó a ABC que también ha tenido conocimiento de que al menos en una de las instalaciones, la Décima, han robado un grupo electrógeno y herramientas «ya que entran arrasan con lo que pueden».
Al margen del interés por la compra o cesión, «lo primero que hay que decir —significó el portavoz del PP— es que hay un abandono evidente de un bien público. Y la Gerencia de Infraestructuras no recepciona nada para gestionarlo hasta que no se desafecta del uso militar porque no es de utilidad para la defensa. Esta operación todavía no se ha podido realizar porque son expedientes administrativos que duran meses, y a veces años». Lo importante, enfatizó, es mantener la vigilancia para evitar desmanes. «El abandono es una negligencia y se deben pedir responsabilidades. Vamos a hacer iniciativas en el Ayuntamiento y en alguna otra instancia».

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