Hallan restos de la primera ocupación humana de Sevilla en el siglo VIII a.C
Actualizado Miércoles, 01-07-09 a las 20:27
Las excavaciones en el Patio de Banderas de Sevilla, dentro del conjunto del Real Alcázar, han hecho aflorar restos de la primera actividad humana identificada hasta ahora en la ciudad, en el siglo VIII antes de Cristo, lo que posiblemente sea la génesis de la capital andaluza, según sus responsables.
Este dato confirma la existencia de un yacimiento "de suma importancia y trascendencia" en esa zona del centro histórico de Sevilla, y forma parte de los resultados provisionales de la cata arqueológica que lleva a cabo el Alcázar en ese área, cuyos primeros trabajos comenzaron en febrero pasado y culminarán en septiembre.
El resultado de las excavaciones, con 350.000 euros de inversión y que podrían seguir en otras áreas del Patio de Banderas, aunque sobre ello se decidirá en septiembre, han sido hoy presentados por el alcaide del Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, su director, Antonio Balón, y su arqueólogo responsable, Miguel Ángel Tabales.
Tabales ha dicho a los periodistas que han logrado "una secuencia bastante continua y amplia de la ocupación de Sevilla desde el siglo VIII antes de Cristo hasta el siglo XI", ya en época musulmana, y tan sólo a 5 metros de profundidad sobre el nivel del suelo y a 12,5 sobre el nivel del mar, lo que ha considerado "muy importante", pues en otras zonas habría que profundizar a 12 metros y con agua debajo.
Así, han encontrado "de milagro" en un área de 4 metros cuadrados un fondo de cocina comunal del Bronce final (S.VIII a.C.) con cerámicas de retícula unida, alrededor de la que habría casas tipo cabañas, al pie entonces del mar, y que es el "primer indicio de ocupación humana" de Sevilla y de sus primeros pobladores, una comunidad guerrera con la que contactó el mundo fenicio y que un siglo después dio lugar a Tartessos.
Tabales ha dicho que además han hallado vestigios de un edificio romano de gran porte del siglo I a.C. (ciudad republicana), con muros de hasta 3 metros de altura edificados con la técnica púnica del "opus africanus", en un estado de conservación "atípico" para Sevilla y que pudieron ser almacenes portuarios dada su cercanía con el Puerto.
Posteriormente fue reestructurado a final del siglo I o comienzos del II antes de Cristo, hasta su destrucción y sustitución por un edificio nuevo iniciado el siglo IV después de Cristo y relacionado posiblemente con elementos del baptisterio anexo, que excavó en 1976 el profesor Manuel Bendala y de la que se cree que fue una de las más antiguas basílicas paleocristinas de Sevilla, la de San Vicente.
Para confirmar los indicios de la existencia de dicha iglesia, el arqueólogo ha resaltado que precisarían hallar restos funerarios, lo que podrían constatar si sigue la excavación en otras áreas de esta plaza, lo que Galindo ha afirmado que se determinará en septiembre junto al uso que se dará a los restos, pues "ni está decidido ni descartado" que puedan habilitar un acceso y una cripta visitable.
Otros hallazgos destacables son los restos del posterior edificio visigodo de comienzos del siglo V, tras el saqueo de la ciudad por los vándalos en el 426, época de la que han rescatado un crismón latericio del obispo de Híspalis en esa época, Marciano, y un tesoro de 30 monedas que habría sido escondido antes de dicha invasión.
Según Tabales, también han identificado ese edificio construido sobre las ruinas del antiguo templo paleocristiano del siglo IV posiblemente por los visigodos, con contrafuertes, estribos y una probable bóveda, y que parece que continuó teniendo un uso cultural, así como su destrucción en el siglo XI tras siglos de ocupación mozárabe.
Han constatado además restos de la ciudad islámica que le siguió en el siglo XI, con edificios y calles pertenecientes al arrabal sobre el que se erigió el primitivo Alcázar, hasta que en el siglo XII empezó a construirse el actual, que es el palacio real en uso más antiguo de Europa.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...