Candados para el amor eterno
J. M. SERRANO Los candados aumentan todas las semanas en el puente de Triana
La fuente de inspiración de Federico Moccia
Otra de las versiones, aunque menos difundida, es la de la ciudad húngara de Pecs. Conocida por los candados del amor antes que Italia, incluso los príncipes de Asturias ya pusieron el suyo en 2004 durante una visita a la región. La diferencia con italia es que en Pecs no sólo un puente es el lugar elegido para la promesa amorosa, también son usadas rejas, verjas e incluso farolas. Cualquier superficie parece idónea para los candados, motivado por esto, el Ayuntamiento decidió habilitar una zona específia que no pareció gustar a la población, que sigue utilizando las zonas tradicionales del casco antiguo para sus promesas de amor eterno.
Domingo, 12-07-09
Pablo y Paloma, Alicia y Jero, Nico y Cristina... Primero fueron los grabados en los árboles y tirar monedas a las fuentes, luego las pintadas en las paredes; ahora, ir al puente, poner un candado y tirar la llave al río se ha convertido en la nueva muestra de amor para la eternidad.
Esto deben pensar los cientos de personas, en su mayoría estudiantes, que desde hace menos de un año copan los barrotes del puente de Triana con candados, en los que ponen los nombres de la pareja y una inscripción, que suele ser la fecha de aniversario, acompañada algunas veces por comentarios deseosos de la eternidad en la relación.
Sobre los candados, tamaños y formas para todos los gustos, incluso puede verse uno de bicicleta, aunque desde una de las ferreterías cercanas al puente aseguran que el más vendido, sin duda, es el candado marca Lince, fabricado precisamente en España.
Sobre el movimiento amoroso hay opiniones de todo tipo. Muy contrarias, como la de Luis Burgos que encuentra el hecho como una forma de vandalismo que sólo rompe el patrimonio artístico de la ciudad. A favor, es el caso deJesús López, trabajador en la churrería situada en la otra punta del puente, al que la acción le parece de lo más romántica y encantadora, y también de indiferencia como la de Óscar Díaz, camarero del bar El Faro de Triana, al que los candados no le suponen ningún problema y bromea diciendo que un día los cortará todos para ganarse un buen dinero en chatarra.
Algo que si es cierto y apreciable es el aumento del número de candados por semana, tanto que hace aproximadamente tres meses se retiraron todos los candados para limpiar el puente.
Al parecer, esta manera de sellar el amor para la eternidad viene de los estudiantes Erasmus italianos, lo que explica la cantidad de nombres extranjeros en los candados y que la época de verano sea en la que mayor número de cerraduras se estén viendo, ya que es en este tiempo cuando muchos de ellos volverán a sus países.
Roberto Paredes, de la ferretería Roju, cuenta como ha atendido a varias parejas extranjeras y de fuera de Sevilla que han ido buscando un candado para ponerlo en el puente. Manolo Moreno, de ferretería Roma, si ha notado más la afluencia de gente joven, la mayoría estudiantes y algún que otro extranjero.
El causante de todo parece ser Federico Moccia, escritor italiano que en una de sus novelas, «Tengo ganas de tí», relata como los protagonistas sellan su amor con un candado en el puente Milvio de Roma y luego tiran la llave al río.Los jovenes italianos no tardaron en imitar a la novela, y tal ha sido la repercusión obtenida que el propio puente, construido por Nerón en el 206 a.c y renovado en 1429 por el papa Martín, comienza a ver como peligra su estructura por el peso de los cerrojos,
Esos motivos son los que llevaron al Ayuntamiento italiano a plantearse seriamente quitar todos los cerrojos para evitar posibles problemas y mayores desgastes en la infraestructura, creando un sitio web donde las perejas podían colgar un candado virtual. Sin empargo la idea no fue bien recibida entre la población, hasta el punto que en Julio de 2007 se colocaron unas barras de hierro en el propio puente para poder colgar los candados pero sin afectar tanto la estructura.

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