Aprocom cree que el sector «es castigado sistemáticamente» con obras «inoportunas», cortes de calles y eliminación de aparcamientos
Los comerciantes preparan «medidas contundentes» ante el «acoso» municipal
El alumbrado de Navidad, nueva arma arrojadiza
El alumbrado navideño y su financiación se ha convertido en otro de los puntos importantes de fricción entre Ayuntamiento, concretamente la Delegación de Infraestructuras para la Sostenibilidad de Antonio Rodrigo Torrijos (IU). Ésta emitía una nota sobre la aprobación del proyecto de instalación del alumbrado, que incluye 19 calles más —gastando menos—, y criticaba no haber llegado a un acuerdo con Aprocom. Ésta entidad advertía de su intención de denunciar «el uso de fondos públicos de forma caprichosa y oscura» en la iluminación si se agota el plazo para que el Consistorio les facilite el expediente administrativo.
Actualizado Domingo, 30-08-09 a las 21:14
Los comerciantes de Sevilla capital no aguantan más la «situación de ruina» a la que, según indican, les ha llevado el Ayuntamiento, cogobernado por PSOE e IU, que «está ejecutando una auténtica campaña de acoso contra el sector» en forma de obras y cortes de calle «sin que importe que el comercio y los servicios sean los que mantienen el producto interior bruto de la ciudad y que creen empleo». De hecho, la Confederación Provincial de Comercio de Sevilla, Aprocom, expuso que en la junta directiva del mes de septiembre se tratará el asunto con detenimiento y se decidirán «medidas contundentes para detener esta campaña».
Así, el portavoz de esta organización, José Aycart, anunciaba a ABC que «hay que plantearse medidas serias y urgentes, pues el otoño que se avecina va a ser muy duro y las previsiones señalan que el número de parados va a subir muchísimo en el sector servicios, a pesar de lo cual el Ayuntamiento insiste en hacer la vida imposible al comercio cortando calles y poniendo todo tipo de trabas al sector. Parece que cada obra que hacen está escogida para hacer el mayor daño posible, incluso en el momento que se elige, como pasa ahora con la siguiente damnificada, la calle San Jacinto», para la que el Gobierno local ha lanzado la propuesta de cortar el tráfico en el tramo que va de Pagés del Corro al Altozano.
Aycart utilizaba el ejemplo de San Jacinto para recalcar que «todo se hace así, con el “ordeno y mando”, sin sentarse a hablar con los comerciantes, que son los que mantienen la actividad económica». Aprocom recalcaba las palabras del delegado del Distrito Triana, Alberto Moriña, en las que, en relación a la propuesta de cortar el tráfico en San Jacinto, indicaba que la prioridad municipal «son los residentes», dejando claro, según el portavoz de los comerciantes, que «este sector importa muy poco al Ayuntamiento. Atacan al comercio y los servicios con cada cosa que hacen y luego, encima, se pasean por la calle donde actúan como demostración de fuerza, como se hace normalmente en sistemas poco democráticos».
Los frentes abiertos son cada vez más numerosos. Ahora se acaba de sumar San Jacinto, donde los comerciantes ya han mostrado su rechazo a la iniciativa. Alguno de estos flancos se ha cerrado ya, pero con relevantes cifras de «víctimas». Un ejemplo ha sido la eliminación del tráfico en la Avenida de la Constitución y la Plaza Nueva, que para Aprocom ha supuesto la «caída en picado de zonas tradicionalmente comerciales, como Francos, Alfalfa, Méndez Núñez, O´Donnell...», especialmente por «la reducción de la movilidad al no llegar ya los autobuses a una zona cercana, como pasaba antes». Esta «peatonalización» —peatón, tranvía y bicicleta— ha «aislado a buena parte de las calles comerciales» porque «ya no es cómodo ir a comprar a esas tiendas, es mejor ir a una zona periférica con aparcamientos y más y mejores servicios».
Se plantea así «un doble problema» para los comerciantes, ya que «a las obras eternas se suma el aislamiento posterior». Es lo que va a ocurrir, según Aprocom, con la Encarnación. «Las obras perjudican, pero más lo va a hacer la pérdida de las paradas de autobús, que impedirá acercarse a mucha gente a la zona de Puente y Pellón, Orfila, Laraña, Cuna... Igual que ha pasado con la Plaza Nueva. ¿Metro? Mejor dejarlo...».
En septiembre, esta organización pretende iniciar la elaboración de un censo exhaustivo de cierre de establecimientos en el centro. Ya han realizado uno ligado exclusivamente a la Ronda Histórica a raíz del cambio en la disposición del tráfico hace un año, tiempo en que esta vía ha perdido un 30% de establecimientos. «En otros puntos, como Asunción, no se ha efectuado un cálculo exacto aún, porque hay que esperar el regreso de la actividad tras el verano, pero ya hay más de una decena que han echado el cierre. Cierran casi a diario».
En Asunción, las obras para eliminar el tráfico tienen la calle levantada desde hace varios meses, aunque por el momento sólo se han acometido los trabajos de las canalizaciones. Los comerciantes se han opuesto a este proyecto de manera vehemente, pero el Ayuntamiento les ha replicado asegurando que cuando los trabajos concluyan esta calle tendrá un «florecimiento comercial» al estilo de Tetuán.
Otra obra en curso es la de Luis Montoto, donde se trabaja para instaurar el sentido único a finales de año y la eliminación de aparcamientos «ha generado una enorme preocupación entre los comercios, porque si no se puede parar en la calle a comprar, nadie comprará». El sector se movilizó en contra de las obras y llegó a cortar el tráfico para pedir que se les escuche. El presidente de la asociación de comerciantes de Luis Montoto, Agustín Rodríguez, trasladó al Ayuntamiento varias alternativas para ganar plazas de aparcamiento que no se han tenido en cuenta. La avenida, que tendrá sólo sentido salida, sólo conservará algunos estacionamientos en el lado derecho. Los comerciantes cifran en 180 las plazas perdidas, pero el Ayuntamiento ha rechazado revisar sus planes. Y en otra calle comercial cercana, Marqués de Pickman, al problema sin resolver de la venta ambulante se ha sumado el agravio de unas obras perpetuas entre suburbano y carril bici para, ahora, dejar la calle sin estación de metro; la boca prometida ha quedado sólo como salida de emergencias.
«Llueve sobre mojado, es un castigo sistemático al sector, cuando en estos momentos deberían ayudar a quienes crean empleo. Pero no nos vamos a quedar quietos, ya no, porque la coyuntura económica es gravísima y la ineptitud de este Ayuntamiento deja el escenario aún peor», recalcaba Aycart.

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