Francisco de la Torre Prados. Alcalde de Málaga
«Es duro para Málaga tener que ser tan solidaria con la región»
Francisco de la Torre Prados. Alcalde de Málaga. FOTO: VITO RUIZ.
Actualizado Lunes , 03-05-10 a las 07 : 52
—Un concejal suyo ha dicho estos días que ha sido usted el mejor alcalde de Málaga «desde los Reyes Católicos». ¿Se ha pasado de rosca o algo de razón no le falta?
—Hombre, eso es una exageración. Yo trato de hacer las cosas lo mejor posible, por supuesto. Pero se trata de un análisis dentro del afecto que Antonio Cordero \[el interfecto\] me tiene y al que no hay que dar mayor trascendencia.
—Y con todo, los sondeos le dan mayor ventaja aún que en el 2007. ¿Qué les da a los malagueños?
—Yo intento desarrollar mi trabajo con esfuerzo y entrega. Quizás sea tratar de gobernar, junto a mi equipo, que es muy majo y está cohesionado, con la mayor cercanía.
—¿Qué ha sido lo mejor y qué lo peor de esta década?
—Lo peor, sin duda, los asesinatos del edil Martín Carpena y de mi cuñado Luis Portero \[fiscal superior del TSJA\] en el mismo año 2000. Fueron momentos durísimos. En cuanto a lo mejor, los avances de Málaga en sus ejes estratégicos: ciudad del conocimiento, ciudad cultural y ciudad litoral. La desalobradora, el aeropuerto, la cultura, el turismo de congresos, el AVE...
—Se queja permanentemente del trato que recibe Málaga de la Junta. ¿Cree que se trata de un tema partidista o territorial?
—Son varias cosas. La Junta sigue sin entender el mensaje de la descentralización. Y yo en una autonomía absolutamente centralista como ésta me siento absolutamente incómodo. Eso hay que cambiarlo y rápido. Y no confundamos: no es centralismo sevillano; es centralismo autonómico. Luego, la autonomía andaluza ha tardado mucho tiempo en darse cuenta de la potencialidad de Málaga. Se ha nutrido económicamente de ella, pues es la provincia que más ha aportado en impuestos, pero no ha correspondido. Le pongo un ejemplo. En 1992, se crea el Parque Tecnológico de Andalucía, en Málaga, pero no antes de que llegue Cartuja. ¿Casualidad? ¿Estrategia? Hay una falta de sensibilidad flagrante que le hace plantearse a uno cómo le hubiera ido a Málaga si se hubiera constituido en autonomía uniprovincial.Si a eso le añadimos, como a veces ocurre, esa reflexión absurda absolutamente del XIX de no colaborar con gobiernos de otro color...
—¿Usted cree que alguien hubiera demandado una autonomía uniprovincial?
—Que conste que yo no levanto esa bandera. Hago una reflexión. Qué hubiera pasado si la hubiéramos tenido, como Madrid o Murcia. Pues que Málaga hubiera logrado otros resultados. Andalucía ha aprovechado muy poco este tiempo, estos 30 años de casi régimen del PSOE, para prosperar. Habría que preguntarse en qué se han gastado los fondos europeos que aquí han llegado y si se ha hecho de forma inteligente. ¿Se ha gastado mucho dinero en I+D? Eso nadie lo sabe. Por eso digo que ser solidarios dentro de una autonomía de las menos desarrolladas de España es duro. Grato, pero duro. La Junta tiene que reflexionar sobre el papel de Málaga. No puede ser que todas las instituciones estén en Sevilla menos el TSJA. Descartada Antequera como capital, no sé si hubiera sido bueno un modelo como el canario, con reparto de instituciones. Porque está la Andalucía del Guadalquivir y la del Mediterráneo. Las dos somos Andalucías, pero con diferentes matices, problemas y personalidades. Y nosotros nunca hemos sido capital suya como ellos no han sido nunca capital nuestra. No sé si me explico.
—¿En qué ha cambiado esta Andalucía con Griñán?
—En nada. Y mira que al principio pensé que sería un político con mayor empatía, pero en absoluto. Le planteé una entrevista hace poco y fue imposible hablar con él. Imposible. No ha cambiado nada en Andalucía.
—¿Usted se plantearía poner «Paco» de la Torre en sus carteles electorales?
—Yo para la gente soy más Paco que Francisco de la Torre. Pero lo de Griñán es una operación artificial. Sí así creen que mejoran el aire distante que puede aparentar Griñán, allá ellos. Yo en esto prefiero ser natural.
—Por primera vez, el PP parte con posibilidades de ganar en las próximas autonómicas. ¿Cree que será posible no sólo vencer sino gobernar?
—Las posibilidades son muchas y eso es muy sano en democracia. Yo ya pierdo la cuenta de lo que lleva gobernando el PSOE.
—Con la que está cayendo con el revisionismo, ¿cómo consigue que no le llamen «franquista», si presidió la Diputación de Málaga en 1971?
—Nadie puede negar que trabajé en esos años por el bien común, aunque fuese efectivamente en instituciones no democráticas. Y luego muchos años en UCD. Eso la gente lo sabe.
—¿Cree que hay un intento de deslegitimar a la derecha?
—Es evidente que eso se intenta y se ha intentado. Si se deslegitima, se están socavando los cimientos de la propia democracia.
—¿Comparte usted los tiempos de Rajoy? Dicho de otra forma, ¿hubiera forzado antes la salida de Bárcenas?
—Yo lo hubiera hecho antes, sí. No tengo todos los datos que tiene Rajoy y cada uno tiene su forma de ser, pero yo lo hubiera hecho antes.
—El Ayuntamiento que preside redujo drásticamente el número de coches oficiales. ¿Ve que estén haciendo otras administraciones, especialmente la autonómica, esfuerzos parecidos?
—Se podía ir más deprisa, se puede reducir más gasto. Lo de los coches no son millones de ahorro, pero se ahorra una cantidad siempre buena. Y sobre todo es simbolismo. Un edil, antes que edil es ciudadano y tiene que estar cerca de los problemas de la gente.

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