Destaca que el Ayuntamiento debió parar en 2007 el proyecto de Jürgen Mayer
El secretario municipal insta a buscar responsables tras subir un 70% el coste del Metropol
El segundo modificado afecta a la altura de las barandillas de las «setas» por motivos de seguridad. NIEVES SANZ
Urbanismo no incluye en sus Presupuestos la partida de 30 millones para el segundo modificado

El consejo de la Gerencia de Urbanismo aprobó ayer los presupuestos de este departamento, que ascienden a 12,9 millones de euros. Pese a que la delegada de Hacienda, Nieves Hernández, anunció que esta delegación proveerá los fondos para el proyecto Metropol-Parasol de la Encarnación, en el detalle de las cuentas facilitadas a los medios, sólo aparece para la Encarnación la partida correspondiente al Anticuarium, que se paga con fondos estatales, sin que conste provisión alguna para hacer frente a los 29,9 millones de euros del segundo modificado o parte de ellos. Sí aparecen partidas para la ampliación de Fibes, 37,8 millones; y se citan otros grandes proyectos de la ciudad como el canal de Ranillas, los Jardines del Cristina, la pasarela peatonal de la calle Betis, la restauración de la Plaza de España y Parque de María Luisa y el parque de La Ranilla, que suman unos 50 millones de euros. La Gerencia reduce un 1,55% la partida de retribuciones salariales y asigna 8,9 millones al II Plan de Barrios, 3,5 millones al Polígono Sur, 1,1 para el Polígono Carretera Amarilla y 5,1 millones a la rehabilitación de edificios como el Palacio del Pumarejo, el Convento de Santa Paula, entre otros. En cuanto al informe del secretario municipal, el delegado de Urbanismo, Manuel Rey, señaló que el Ayuntamiento no ha renunciado a depurar responsabilidades por los problemas técnicos que atravesó la obra en 2007, pero que dicho proceso «se abrirá cuando el edificio esté terminado y las certificaciones realizadas, tal y como se ha venido indicando desde diversos responsables municipales en anteriores ocasiones».
Para llorar

El caso de las setas de la Encarnación es para echarse a llorar o para inflar de setas picantes a alguno de nuestros gobernantes locales. Mientras se anuncian recortes en las inversiones en infraestructuras tan importantes como el Metro, la SE-40 o Cercanías, mientras las empresas y sus trabajadores pelean cada día por mantener su actividad y trabajo y los funcionarios se preparan para reducir sus ingresos, los sevillanos vamos a tener que pagar 30 millones de euros (5.000 millones de pesetas) más en un edificio cuya utilidad requiere un estudio. Y algún concejal en el Rocío...
ADRIANO
Actualizado Sábado , 22-05-10 a las 19 : 12
Pese a que fue el propio Ayuntamiento el que, en enero del año pasado, dos años después de saberlo, informó a la opinión pública de que el proyecto aceptado por él mismo para la Plaza de la Encarnación era irrealizable, nunca se ha decidido a pedir responsabilidades por ello.
Pero el informe emitido por el secretario municipal, Luis Enrique Flores Domínguez, sobre el segundo modificado del proyecto inicial del que ayer fue informada la Gerencia de Urbanismo, entra de lleno en la cuestión y llama a la búsqueda del responsable o responsables de una obra cuya terminación lleva aplazándose más de 3 años con un presupuesto cada vez más abultado. «La gravedad de la desviación presupuestaria —dice el informe del secretario— obliga a que se inicie un procedimiento para determinar las posibles responsabilidades en el considerable incremento del coste del proyecto».
Una vez superados los problemas técnicos que hacían inviable la edificación en la Encarnación de las «setas» gigantes de madera que proyectó el alemán Jürgen Mayer, para que la obra vuelva a coger ritmo es necesario aprobar el segundo modificado, lo que dará la liquidez necesaria para seguir los trabajos. Y es que el Ayuntamiento —cuando lo apruebe pues en el Pleno de ayer aunque el PSOE lo intentó hubiera sido imposible— tiene que inyectar ahora en el Metropol-Parasol 29,9 millones de euros.
Y éste no es el coste de todo el proyecto, que se presupuestó inicialmente en 51,2 millones de euros, ni siquiera es coste de los modificados, puesto que hubo uno anterior que costó 8,4 millones. Los 29,9 millones que el Gobierno PSOE-IU debe sacar de las arcas municipales para que puedan seguir las obras del Metropol-Parasol corresponde sólo al segundo modificado, el que se ha realizado para aportar una solución técnica que haga viable un proyecto en el que el PSOE ha puesto todo su empeño y que siendo delegado de Urbanismo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis consideró «irrenunciable».
El Consejo de la Gerencia de Urbanismo conoció ayer el modificado con la nueva solución para unir las estructuras de madera, 18,4 millones; un nuevo pavimento para la reurbanización, 0,7 millones; la reordenación de los puestos del mercado, 4,2 millones; un centro de transformación, 1,02 millones y otras unidades, 1,3 millones; lo que suma 25,8 millones que más el IVA se eleva a 29,95 millones de euros.
El informe del secretario municipal concluye que la suma del primer y el segundo modificado asciende a 38,4 millones de pesetas, es decir, la que la desviación presupuestaria de los dos modificados respecto al presupuesto inicial de 51,2 millones de euros es del 70%. También hace referencia a la evaluación realizada en enero de este año por el jefe de servicio de Contratación y Gestión Presupuestaria, en la que señala que habría que «analizar detenidamente si procede exigir al proyectista las indemnizaciones y responsabilidades». El secretario considera que ya «es el momento de realizar dicho análisis, por lo que instamos al órgano de contratación para que inicie expediente para depurar las eventuales responsabilidades, si las hubiere, por el quebranto sufrido por el Ayuntamiento a consecuencia de la desviación presupuestaria del proyecto». El texto, además, pone de relieve que las deficiencias que hacían imposible el proyecto inicial, de lo que se tuvo conocimiento en 2007, «debieron detectarse en el proyecto de ejecución, lo que hubiera permitido una toma de decisiones con mayor conocimiento de causa y no encontrarnos ahora ante lo irreversible de la situación».
El secretario municipal da el visto bueno al modificado del proyecto con la salvedad de la modificación de los puestos del mercado porque, advierte, que no se trata de una «necesidad nueva o una causa imprevista» y que los nuevos criterios «pudieron tenerse en cuenta a la hora de redactar el proyecto».
Flores Domínguez concluye su análisis advirtiendo al Ayuntamiento que «habría que ser más cauteloso a la hora de convocar un concurso de ideas para la redacción de proyectos, dada la experiencia en este supuesto de que podamos encontrar una buena idea, pero que sea inejecutable». De hecho, en otro apartado de su informe, el secretario municipal dice que «no creemos que la ley contemple un supuesto tan extraño como que un proyecto no se pueda ejecutar».
Agrega que «sería necesario extremar los controles para evitar situaciones como ésta, en la que falló el proyecto del arquitecto, no fue debidamente controlado por la empresa concesionaria que presentó el proyecto y tampoco encontró reparo alguno en la oficina de supervisión», a cuyo mando estaba Manuel Marchena. De este modo Luis Enrique Flores abre tres escenarios en los que buscar esas responsabilidades, a las que apunta en el informe que acompaña al tercer modificado.

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