Córdoba

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La hora de que apele al amor propio

El Córdoba recibe al Real Unión con la salvación en juego y la mejor entrada de la temporada, mientras el técnico dispondrá del once inicial de gala

Día 13/06/2010 - 10.43h
El amor propio es un valor intangible al que generalmente se recurre en situaciones muy complicadas. Al Córdoba, que parece desde hace mes y medio una caricatura del bloque que cumplió con creces durante ocho meses, sólo le queda apelar a ese sentimiento inmaterial para resucitar o desperar de esta pesadilla en la que ha convertido su tramo final de temporada. Recibe al Real Unión, un rival directísimo en la lucha por la permanencia, que sabe mucho de esa idea, después de acabar con una desventaja de 7 puntos con la salvación.
Alcaraz pidió esta semana un paréntesis tras la derrota ante el Rayo Vallecano. La afición, salvo la anecdótica desviación de unos cuantos ultras que pidieron en el entrenamiento del jueves explicaciones a los jugadores por el alarmante desplome, se lo ha concedido sin condiciones. El Arcángel será esta tarde (18.00 horas) un infierno (pese a que la temperatura no acompaña) para recibir al Real Unión.
La campaña «Convenceremos», lanzada por el club, ha sido un éxito. El Córdoba batirá su récord de localidades vendidas esta temporadas (salvo el Betis en el que los socios también pagaron porque era medio día del club) y lucirá su mejor cara del ejercicio. Será difícil superar los 14.275 espectadores del Betis, pero la cifra se quedará cerca. El público se ha mentalizado para animar durante el partido para salir de la crisis. Luego, ya vendrá la hora de pedir explicaciones por lo que ha pasado para llegar a esta situación. Incluso, una hora y media antes del encuentro, las peñas recibirán al equipo en su entrada al túnel de vestuarios.
Mejorías necesarias
En ese contexto, y con dos nóminas pendientes de cobrar tras el descalabro económico que supuso la intervención de Cajasur por el Banco de España, el conjunto de Lucas Alcaraz, fundido mentalmente, buscará reciclarse. Tratará de regresar a sus señas de identidad. No le queda otra para salir del entuerto en el que se ha metido. El triunfo definitivo pasa por recuperar la solidez defensiva, un valor que se ha tirado a la basura en seis semanas, su intensidad y sobre todo su velocidad y efectividad arriba. Hoy necesita que Pepe Díaz vuelva a ser decisivo. Como lo fue en Irún, por ejemplo, y otras tantas tardes esta campaña.
El técnico blanquiverde, previsiblemente, utilizará de nuevo la lógica, ésa que se olvidó en el último mes y medio, para situar el once que más resultado le ha dado esta temporada. Para volver a recuperar la identidad que mejor que volver al once de gala, es su lema. Eso sí, con algún matiz en el centro del campo. Con la única baja de José Luis Cabrera, Alcaraz dará la titularidad a Navas en la portería; Gerardo, Gaspar, Agus y Fuentes en defensa; Arteaga, Rueda, Carpintero y José Vega (o Javi Flores) en el centro del campo; y Asen y Pepe Díaz en ataque. Ceballos fue la gran sorpresa de la convocatoria. Se cayó el «tocado» Richy. Además, Alberto, Scotti, Jorge Luque, Lizio, José Vega y Juanjo estarán en el banquillo. Sólo un defensa y un delantero como alternativas.
El Real Unión llega en una burbuja de euforia. Estaba descartado y ha llegado con mucha vida al final del recorrido. La explicación: es el sexto mejor equipo de la segunda vuelta (29 puntos en 19 partidos, los mismos que hizo el Córdoba en toda la primera vuelta). Eso sí, los de Iñaki Alonso llegan sin sus dos mejores rematadores. Brit y Romo, que acumulan 20 goles y son los máximos goleadores de los vascos, están sancionados. Sanz y Gurrutxuga, lesionados, tampoco están disponibles. Pero no le faltarán recursos creativos al Unión pese a esas importantes bajas, aunque habrá que ver si resuelve arriba.
Le puede bastar un punto
El Córdoba puede lograr esta tarde la permanencia matemática o dar un paso casi definitivo para hacer lo que nadie hizo en la historia: desperdiciar una renta de 11 puntos con los puestos de descenso a falta de ocho jornadas para el final de Liga.
Las cuentas para la salvación son simples y claras esta semana, pese a las 43.046.721 combinaciones posibles que existen para los once implicados en la lucha por la permanencia en las dos últimas jornadas de Liga.
El Córdoba se salva matemáticamente si gana hoy. También le vale el empate si se da, al menos, una de las tres siguientes alternativas: que pierda el Real Murcia (recibe a Las Palmas), que el Albacete (juega en casa ante el Girona) caiga derrotado o que no gane el Gimnástic (recibe al Elche). No tendrá opción de salvarse hoy si pierde, pero llegará , pese a perder, a la última jornada dependiendo de sí mismo, salvo remotísimas combinaciones (que ganen Huesca, Real Unión, Albacete, Nástic y Salamanca, por ejemplo).
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