Sevilla

Sevilla

Un día en la prisión de Sevilla II

En la cárcel de Morón de la Frontera un grupo de presos del módulo 15 trabaja para volver a la sociedad como personas íntegras

Día 22/07/2010 - 16.19h
FOTO: l. álvarez

Compartir

«No queremos que nos lo regalen todo, sólo que nos faciliten el camino». Son las palabras de uno de los presos que habita en un módulo libre de drogas de la prisión de Sevilla II, en Morón de la Frontera.

En el módulo 15 viven unos 70 internos que han ingresado en esa área de forma voluntaria, para dejar atrás las drogas y labrarse un futuro fuera de prisión. Incluso firman un contrato de respeto; hacia los demás y hacia ellos mismos. Tanto el psicólogo como sus propias familias no suelen tardar en notar los cambios: en su aspecto físico, sus modales, su higiene... Pero quienes entran en este tipo de programas dicen que pagan la condena dos veces. Una, por estar privado de libertad y otra porque se liberan de sus demonios y toman conciencia de aquello que han hecho y de aquellos a quienes han hecho daño.

«En estos módulos todo son éxitos», dice César Mansilla, psicólogo de la prisión».

«Aquí todo el que llega tiene problemas de drogas. A veces vienen internos con todo tipo de carencias y cuanto más grave es su estado más rápido se nota el cambio. Aunque nosotros les demos pautas y tratamiento, el éxito sólo depende de ellos ».

Pero no sólo los presos aprenden en este tipo de módulos, los terapeutas también reciben lecciones. «Aparte de mucho estrés, este trabajo me hace pararme a pensar muchas cosas y reflexionar sobre los grandes problemas de la sociedad, de los cuales ellos son un reflejo. He aprendido a ser más tolerante, solidario y menos egoísta. Estoy toda mi jornada laboral pendiente de otra persona, de su salud y sus problemas, de su ansiedad y agresividad. Nos convertimos en sus padres y madres. Somos como una familia que va cambiando de miembros», asegura César.

«Aquí ocupamos nuestro tiempo libre en leer, hacer deporte y talleres ocupacionales; tenemos incluso una revista».

Eloy tiene 28 años y lleva preso desde los 19. Hace poco que ha aprobado el acceso a la Universidad y actualmente está matriculado en la UNED. Antes de cometer el delito por el que fue a la cárcel se dedicaba a la hostelería con su familia. «Cometí muchos errores y probé las drogas siendo adolescente, pero ahora invierto el tiempo en mi futuro. Cuando salga de aquí dentro de tres años sólo quiero tener un trabajo digno, ser útil a la sociedad y salir adelante con el cariño de los míos». Para Eloy, el preso aún está demasiado estigmatizado por la sociedad. «Lo entiendo, pero tienen que comprender que hemos pagado por lo que hicimos y sólo pedimos que nos faciliten el terreno para hacer nuestra vida, porque esta es mi primera condena, pero quiero que sea la última».

Jesús entró en prisión cuando su hija apenas andaba; hoy tiene casi cuatro años y no queda mucho para que vuelva a ver a su padre cada día, ya que le han concedido la libertad condicional. Se está sacando el graduado en Sevilla II y quiere dedicarse a la instalación de placas solares porque cree que tiene «mucho futuro». Él también entró en la cárcel por culpa de las drogas y un par de peleas desafortunadas. Cuando supo que iba a prisión se quedó impactado, pero una vez dentro reconoce que su estancia en el módulo 15 le ha hecho crecer como persona.

El día a día en un módulo como el 15 es diferente a otros patios. Los presos se levantan a las ocho menos cuarto para el recuento, bajan a las ocho y media y desayunan el pan y el café a las nueve. La escuela es obligatoria para quienes carezcan de estudios y luego realizan actividades voluntarias y talleres.

Tratan de hacer cosas para mantener su tiempo ocupado, para no estar todo el día «tirados en un banco». Las tardes de verano las pasan «libres» entre los muros de una ciudad irreal donde un café vale 14 céntimos y donde trabajan día a día para volver a la sociedad como personas íntegras.

Evangelizar en la cárcel

  • Compartir

publicidad
Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.