Andalucía

Andalucía

Sánchez Gordillo pone en marcha la insumisión

Convoca un referéndum alternativo para que IU pase a la oposición en la Junta

Día 22/04/2012

Compartir

Ya sabía José Antonio Griñán la noche electoral que el pacto con Izquierda Unida para mantener el poder en la Junta de Andalucía no iba a ser fácil. Y no porque las exigencias de Valderas y de los negociadores formalmente designados por la federación de izquierdas fueran a plantear peticiones imposibles, que también, sino por las propias características internas de IU.

Y la realidad se ha impuesto. El movimiento crítico, cuya cabeza más visible aunque no la que tiene más adeptos dentro, es la de Juan Manuel Sánchez Gordillo, va a plantear en la consulta a las bases que se celebrará el próximo martes día 24 una tercera opción que pasa por apoyar al PSOE en la investidura para, inmediatamente, pasar a la oposición. O, lo que es lo mismo, impedir que Arenas sea presidente de la Junta de Andalucía al ser la lista más votada y poner el pie en el cuello a Griñán durante los próximos cuatro años.

Esta papeleta con la tercera opción es una afrenta directa a la dirección de Izquierda Unida que ha planteado dos opciones posibles para que los militantes puedan elegir: o pacto para una coalición, con lo que se sentarían en el Consejo de Gobierno; o pacto de legislatura, con lo que acordarían unas leyes y una política general que debería ser desarrollada por Griñán.

Las bases críticas van a distribuir esas papeletas por todas las asambleas locales de Izquierda Unida y no sólo por las aproximadamente 70 que ya se han mostrado críticas con el acuerdo alcanzado con el PSOE, con lo que la jornada se prevé tensa.

En este clima de enfrentamiento directo entre los coordinadores provinciales y regional con el sector crítico, el líder nacional de la formación de izquierdas, Cayo Lara, ha salido a la palestra para recordar que la decisión de los afiliados de Izquierda Unida en Andalucía es vinculante y la dirección federal lo ratificará como no puede ser de otra manera.

Pero Sánchez Gordillo no está dipuesto a claudicar y ha advertido que se declarará insumiso si las asambleas aprueban por mayoría el acuerdo con el PSOE y no se sentirán corresponsables de las decisiones que ese gobierno pueda adoptar.

Y es que otra de las claves de esta guerra abierta es el censo de militantes que van a poder votar porque quizás ahí esté la clave de que Andalucía tenga consejeros de Izquierda Unida en los próximos cuatro años.

Según el último censo de IU, hay entre 25.000 y 30.000 militantes en Andalucía pero Sánchez Gordillo ha denunciado públicamente que sólo se permitirá votar a quienes estén al día en el pago de sus cuotas de afiliados, lo que dejaría a muchos de esos críticos fuera de esta consulta. Con este panorama, los socialistas están a la espectativa de que en IU tomen una decisión mientras terminan de repartir los sillones en el Consejo de Gobierno. Otra dura batalla que se libra entre bastidores.

  • Compartir

publicidad
Comentarios:

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.