Toros

Toros

Manolete nunca se casó con Lupe Sino

El entorno del torero, contrario a la relación con su novia, impidió el paso de la actriz a su lecho de muerte. Se iban a casar el otoño del año de la cogida mortal

Día 28/08/2012 - 20.43h

Compartir

Nunca dejaron pasar a Lupe Sino para despedirse de su novio en su lecho de muerte. El amor de Manolete, repudiada por el entorno del torero, tuvo que esperar a la entrada de la habitación del hospital, cortada el paso por José Flores Camará, el apoderado, y Álvaro Domecq, los maestros de ceremonias de la noche fatídica de Linares. Llegó en un suspiro desde Lanjarón con tiempo para verlo con vida, pero solo pudo entrar una vez muerto. Se arrojó sobre el cadáver, llorando con amargura, y allí permaneció fuera de sí durante horas, espantándole las moscas con un abanico.

La excusa dada para impedir su paso fue preservar al torero de cualquier sobresalto. Sin embargo, no hubo empacho en hacer pasar a un sacerdote, anuncio de muerte inminente, para una última confesión. Otros vieron motivos más oscuros. El mismo Luis Miguel Dominguín, en la terna aquella tarde, lo contó así: «Camará y Álvaro Domecq tomaron esta decisión por temor a que el torero hubiera querido casarse con ella “in articulo mortis”». Y Lupe Sino, en las pocas entrevistas que dio: «Yo sé que si me permiten estar a su lado durante la noche de Linares, se hubiera casado conmigo. No creí que se moría. Se me antojaba imposible. De otro modo, quisieran o no, hubiera llegado junto a él»

Casarse con Lupe Sino era el deseo de Manolete. La boda estaba acordada para el otoño. Pero, sin un testamento, un enlace también significaba una única heredera. La fortuna del diestro rondaba los treinta millones de pesetas de la época. Ganaba 250.000 pesetas por corrida cuando la gente aún tenía cartilla de racionamiento. Y aún así no dejó nunca de arrimarse.

Entorno contrario

El entorno de Manolete nunca toleró a Lupe Sino, una joven actriz. «Él se enfrentó por ella a su venerada madre, Angustias Sánchez, y al mundo taurino, que veía con ojos preocupados esa pasión. Doña Angustias tenía un concepto muy severo de Lupe Sino. Ella era una mujer bastante liberal para la época, y no una mujer que se queda en casa», explica el francés François Zumbiehl, autor de «Mañana toreo en Linares».

«Era una mujer de izquierdas en tiempos de Franco, y eso se pagaba caro», cuenta Carmen Esteban en «Lupe, el sino de Manolete». «Vivieron juntos sin casarse. La temporada de 1944 fue la primera que compartieron casa sin importarle a Manolete las malvadas críticas. Ya se le empezó a achacar a Lupe Sino que resultaría nefasta en la carrera del torero. Marraron, pues fue su temporada cumbre».

Destinados

Manuel Rodríguez y Lupe Sino se conocieron en 1943 en el bar Chicote, centro de las celebridades de la época. Los presentaron a petición del diestro, que se había fijado en ella en una tarde en Las Ventas. Ella nació muy humilde como Antonio Bronchalo Lupesino en un pueblo de Guadalajara, Sayatón, el mismo año que Manolete, 1917. En Madrid comenzaba a abrirse paso como actriz, pero dejó de lado su carrera para centrarse en el torero: «Hasta mi junventud dejó de interesarme; valía más la suya, tan heroica y, sobre todo, tan buena». Ningún cizañero consiguió separarlos, fue el miura «Islero» quien lo arrebató para siempre de su lado.

El destino de Lupe Sino era Manolete. Cuando murió el torero, asfixiada por un entorno que la señalaba, decidió marcharse a México. Allí se casó con un pudiente abogado con el mismo nombre que su torero cordobés, Manuel Rodríguez. La sombra del diestro era alargada y terminaron por divorciarse. Regresó a Madrid después de ocho años; y sola, dos años después, en 1959, murió repentinamente en su casa de una hemorragia cerebral el mismo día que salía a Las Ventas un novillo llamado «Islero».

  • Compartir

publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.