Carteles indicadores en una carretera nevada de la Sierra de los Filabres
Carteles indicadores en una carretera nevada de la Sierra de los Filabres - Carlos Barba
DEMOGRAFÍA

La Alpujarra y Los Filabres, en «peligro de extinción»

Las cifras oficiales de población del padrón de 2018 dejan de manifiesto la pérdida de habitantes en los municipios del interior

ALMERÍAActualizado:

Almería en su conjunto, a nivel provincial sigue creciendo. En los últimos diez años pasa de 695.560 a 706.672 habitantes, más de 11.000 habitantes en lo que va de siglo en los 103 municipios. Sin embargo, este crecimiento es muy dispar. Mientras que localidades costeras como Roquetas de Mar o El Ejido ven como sus núcleos siguen sumando, otras poblaciones del interior sufren la pérdida progresiva de vecinos

Las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicadas recientemente, dejan de manifiesto que en zonas como La Alpujarra y Los Filabres se pierden habitantes a pasos agigantados. Hay casos extremos como el de Benitagla, un pueblo donde se dice que «ya no pasa la cigüeña», con apenas 66 vecinos. A esta localidad hay que sumar otras 8 poblaciones que cuentan con menos de 200 habitantes en el territorio almeriense.

En el lado opuesto se encuentran municipios como Roquetas de Mar, situado en la costa. Aquí sigue la progresión de población de los últimos años, acercándose ya a los 100.000 habitantes. «Una localidad de oportunidades que la gente elige para vivir», ha destacado el propio alcalde, Gabriel Amat. Destaca la juventud de sus vecinos, que se encuentran entre los 30 y 45 años en su mayor parte. El Ejido es también ejemplo de la atracción de personas debido a su economía, así como Almería capital, Níjar o Vícar, que siguen creciendo de forma progresiva.

Según los datos del INE la llegada de residentes extranjeros también se está viendo frenada, en muchos casos se especula que podría ser por las incidencias en las construcciones ilegales. Ejemplo de ello son Antas, Arboleas, Bédar, Los Gallardos, Lubrín o Turre, que ven descender el número de habitantes.   

Desde la Diputación de Almería han destacado el aumento de población en la provincia, la única andaluza, junto a Málaga, donde crece la población en 2017. Sin embargo, el vicepresidente de la institución, Javier Aureliano García reconoce que «lo importante es conseguir asentar las personas en el interior». El desarrollo empresarial, ligado a la creación de empleo, son factores claves para la estabilidad de la población en los municipios alejados de los grandes núcleos de actividad económica como pueden ser el Poniente, capital y área metropolitana, o Levante almeriense.