Antonio López posa para ABC delante de su monumental escultura en pleno desierto almeriense
Antonio López posa para ABC delante de su monumental escultura en pleno desierto almeriense - CHEMA ARTERO

Antonio López devuelve el mármol a la tierra

Su monumental «Mujer del Almanzora», de 8 metros de altura y 230 toneladas de peso, se yergue en el desierto de Almería

ALMERÍAActualizado:

«Me parece un regalo precioso», dice Antonio López cuando contempla su obra frente al Museo Ibáñez en Olula del Río (Almería), gestionado por la Fundación de Arte Ibáñez-Cosentino.

«La mujer del Almanzora» parece haber nacido allí, emergiendo de la tierra que le ha dado la vida. El mayor proyecto de escultura monumental realizado en mármol en España, una colosal cabeza de ocho metros de altura. Intemporal, hierática y grave, evocando a los colosos de la antigüedad griega, forma parte de una trilogía concebida por Antonio López, en la que «la mujer nace de la madre tierra, representando doblemente la fertilidad». «La Mujer de Coslada», en Madrid, sería su segundo estadio. La tercera pieza se está gestando en las manos del artista.

El rostro de esta mujer, realizado a partir de 84 bloques de piedra anclados por una estructura metálica, sobrepasa las 230 toneladas de peso. Una descomunal obra de arte, sin precedentes en la historia de la escultura pública monumental, por la conjunción de sus dos materiales, en la que ambos se unen y cooperan mecánicamente. Una figura femenina, con mármol de las canteras de Cosentino, que simboliza el «oro blanco» de la tierra del Valle del Almanzora, principal fuente de vida de los 26 municipios que integran esta comarca.

La historia de esta escultura se remonta a hace una década, cuando el artista conoció a una alumna en la Escuela de Bellas Artes. «Una chica preciosa, muy guapa, con una sensualidad casta», dice. Pensó que podría ser una modelo para realizar la cabeza que llevaba en su mente. Fueron muchas las horas que tuvo que posar Fátima, la modelo elegida por Antonio López, hasta realizar el primer modelado.

Mirada al sol

«Es una cabeza que mira hacia arriba, al sol, que tiene comunicación con la naturaleza, con la tierra de Almería», matiza el autor a ABC. Durante sus encuentros con el pintor almeriense Andrés García Ibáñez fue cuando surgió la idea de agrandar esta cabeza para convertirla en un símbolo del Almanzora. «Me impresionó su propuesta y me dejé llevar. Esta figura ha agrandado muy bien, enlazando con el entorno, con la ondulación de las montañas. Parece haber nacido aquí», afirma.

Antonio López no perdió detalle del proceso de su creación, tanto que incluso eligió el mármol que se usaría. Todo el armazón metálico de su interior se fue recubriendo como si fuera carne con placas de mármol. Un importante trabajo de ingeniería en el que han participado profesionales y empresas de la comarca, de una forma altruista, al igual que el artista.

Las obras de materialización comenzaron en abril de 2016 y alcanzaron su conclusión el pasado mes de septiembre. El coste global de la piedra, incluyendo su extracción, ha sido donado por Grupo Cosentino. Además, han renunciado a sus honorarios el arquitecto y director técnico, Ángel Ibáñez, y la empresa Cuéllar, implicada en su ejecución.

El coste de la obra ha superado el medio millón de euros. Para su financiación ha sido necesaria una campaña de «crowfunding» mediante la venta de 180 cabezas de bronce, a partir del modelado original, todas ellas firmadas y autentificadas.

Las instituciones públicas también han colaborado para materializar el entorno donde se ubica y la sala de exposición que se encuentra bajo el monumento, que se podrá visitar una vez terminen los trabajos y se proceda a su inauguración.

Aunque el «crowfunding» no forma parte del vocabulario de Antonio López, sí reconoce que «siempre ha existido este tipo de iniciativas», ya que las «grandes catedrales o los templos egipcios se han hecho con el dinero del pueblo». En «La mujer del Almanzora» se ha conseguido la implicación y cooperación de «las gentes de esta comarca», porque, «si el pueblo lo quiere, lo puede hacer».

Piedra autóctona

La presencia de este monumento en la comarca, avalada por ser una obra íntegramente ejecutada con mármol autóctono, por sus empresas y artesanos, supone además la consolidación de la marca «Mármol de Macael» como un material idóneo para la realización de esculturas monumentales de primer nivel. Un referente internacional como material para la artesanía y la escultura, gracias a la elección de esta piedra por parte del artista.

Con todos los problemas y frustraciones, Antonio López ve el arte actual «de una forma apasionante», que nace «con libertad» y «deseos de los autores». A sus 82 años, sigue teniendo proyectos pendientes.

De una forma anárquica, pero dentro de su orden, cuenta con proyectos en Madrid, Sevilla, Bilbao, en su pueblo natal, Tomelloso, y en Almería, donde está trazando dos paisajes realistas que tienen como protagonista el mar.

El Museo Ibáñez hace de la comarca del Almanzora el referente de turismo cultural más importante del sureste español. La pinacoteca atesora una deslumbrante colección de arte español moderno y contemporáneo, con obras de los autores más importantes, desde Goya hasta Antonio López, haciendo especial hincapié en la gran tradición realista y figurativa de la escuela española.