Momento de la reconstrucción de los hechos - J.J.M.

Gabriel CruzAna Julia Quezada muestra las huellas del crimen en Rodalquilar

La dominicana dice a la Guardia Civil que es la «autora material de la muerte», se reconstruye el crimen en la pedanía almeriense de Rodalquilar y se encuentran el hacha con la que golpeó al niño y la ropa que llevaba al desaparecer

NÍJARActualizado:

Ana Julia Quezada mostró este martes a los investigadores de la Guardia Civil las huellas del crimen. La dominicana fue llevada otra vez a la finca propiedad de Ángel, padre de Gabriel, y de su hermano, en la pedanía de Rodalquilar, donde ocultó el cadáver del pequeño durante doce días. Entró en torno a las 17.30 horas en el perímetro y se dirigieron a la casa. Volvía a vestir la sudadera roja con la capucha del día anterior durante los registros en la finca y en su vivienda de Vícar. Salió de uno de los coches y fue conducida hasta dentro de la edificación. En el interior del inmueble fue donde Ana Julia estuvo más tiempo.

Se podía ver, desde la distancia, los restos del trabajo de la Guardia Civil en el perímetro con algunos árboles arrancados y el suelo levantado por la excavación. La dominicana salió de la vivienda, antes lo había hecho su abogada, Beatriz Gámez, que es colaboradora del despacho de Esteban Hernández-Thiel, el designado en el turno de oficio para llevar la defensa de Ana Julia Quezada. En la calle se dirigieron a la zona donde se encuentra el aljibe, junto al que habría enterrado al pequeño. La detenida iba reconstruyendo lo que pasó aquel 27 de febrero en el que murió Gabriel y ocultó el cadáver.

Finalmente, sobre las 18.15 horas abandonaron el lugar rumbo a la comandancia de la Guardia Civil de Almería, donde pasará su tercera noche en los calabozos a la espera de pasar a disposición judicial este miércoles a las 12.00 horas en el Juzgado de Instrucción 5 de Almería. El mismo que determinó a primera hora de la mañana que no se incinerara el cuerpo del pequeño Gabriel, por si era necesario volver a buscar más pruebas, según confirmó el TSJA. Por esta razón, tras la multitudinaria despedida en la Catedral de Almería, el cuerpo, y no las cenizas como estaba previsto, fue enterrado pasadas las 14.00 horas en el cementerio de Fernán Pérez.

Desde primera hora de la mañana, la Guardia Civil tenía tomada la finca donde se produciría la reconstrucción. Los agentes seguían con el cordón policial a la espera de que se produjera la declaración de la detenida. En dicho interrogatorio, que duró sobre dos horas –según la abogada–, Ana Julia confesó que era «la autora material de la muerte de Gabriel», como confirmaron fuentes de la investigación a ABC. Los agentes volvieron entonces, por segunda vez a la finca. Según Beatriz Gámez, el lunes sólo se produjeron «unos registros».

Actuó sola

Su abogada también aseguró que no fue un crimen planeado y que Ana Julia actuó sola. La letrada, a la salida de la finca de Rodalquilar, explicó que la principal hipótesis era que la presunta homicida iba a la casa donde se produjeron los hechos a pintar con el niño y allí hubo una discusión donde acabó golpeando a Gabriel.

Según la explicación de la autora confesa de los hechos a los investigadores, habría pegado a Gabriel con la parte roma de un hacha. El arma también fue confirmada por la abogada de la detenida. Tras esto, lo ahogó con sus manos, según la declaración. Ocultó el cadáver y lo recuperó 12 días para cambiarlo de lugar. Es cuando fue detenida con el cuerpo sin vida en su maletero.

Tras la confesión, la dominicana también condujo a los investigadores al lugar donde había ocultado la ropa que el pequeño llevaba aquel día. En un contenedor en una urbanización a unos 30 kilómetros de Las Hortichuelas –lugar donde desapareció el niño–. La Guardia Civil está agotando los plazos de la investigación –72 horas– para poder cerrar bien los informes que serán presentados al juez este miércoles al medio día, según relatan fuentes oficiales.