La cueva de Almería donde se produjo la tragedia
La cueva de Almería donde se produjo la tragedia - EFE/ CARLOS BARBA

El joven que quemó el sofá acabando con la vida de sus tres compañeros: «Se me fue de las manos»

El único detenido por las tres muertes intentó apagar el fuego que él había provocado. La Policía indaga si había una cuarta persona en la cueva incendiada

ALMERÍAActualizado:

El fuego «se le fue de las manos». Esa es la conclusión a la que han llegado los agentes de la Policía Nacional que investigan el triple homicidio registrado en la tarde del lunes en una casa-cueva de la capital almeriense y por el que está acusado un adolescente de 17 años. Al parecer, el sospechoso prendió un sofá que se encontraba en el acceso de la oquedad, en cuyo interior se encontraban dos chicas de 12 y 14 años y un joven de 21, todos de nacionalidad española, pero cuando intentó sofocarlo no pudo y las llamas acabaron con la vida de estas tres personas.

Así lo relató ayer un portavoz del 091, que precisó que cuando los efectivos policiales llegaron al lugar del siniestro, situado en el paraje de La Molineta, en la zona Norte de la ciudad lindando con la Autovía del Mediterráneo (A-7) y con el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Argar, hallaron en la zona a varios «niños que se culpaban unos a otros» de lo ocurrido. Cinco fueron trasladados a Comisaría, aunque sólo fue detenido un menor de 17 por la presunta comisión de un delito de homicidio.

El fuego se originó sobre las 20.00 horas. Los primeros en llegar al paraje fueron agentes de la Policía Local, quienes, ante la gravedad de los hechos, decidieron alertar al servicio de emergencias 112 y éste a su vez a la Policía Nacional, a los Bomberos y al 061. Al acceder a la cueva, los bomberos hallaron «semicarbonizados» los cuerpos de las dos adolescentes y el joven. Los cadáveres se encontraban «abrazados» entre sí. Junto a ellos se localizaron objetos inflamables y otros enseres que propiciaron que las llamas se avivaran y alcanzaran todos los rincones de la cavidad. Los cuerpos de las dos menores y el joven fueron conducidos al Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería para que los forenses les practicaran las preceptivas autopsias y facilitaran su identificación.

Pese al arresto, los agentes se afanan aún por determinar los motivos por los que este chico decidió quemar el sofá que tapaba el acceso a la oquedad. Al parecer, en el transcurso de la tarde fueron llegando a la cueva varias personas. En un momento determinado en el interior se concentraron cuatro, entre ellas los tres fallecidos, y fuera había otras cinco que pretendían acceder. Esto originó una disputa y llevó a uno de los chicos a prender fuego al sillón con un mechero. No obstante, los efectivos del 091 sostienen que este joven no tenía intención alguna de matar a estas tres personas, a las que conocía, puesto que víctimas e implicados cursaban estudios en el IES Argar y en las Escuelas Profesionales Sagrada-Familia (SAFA).

La Policía no ha dado datos suficientes sobre la cuarta persona que se supone estaba en la cueva y si la abandonó antes del incendio o logró escapar de las llamas, incluso si se trata del mismo joven detenido.

Por su parte, el alcalde de la capital, Ramón Fernández-Pacheco, trasladó sus condolencias a los familiares de las víctimas. El regidor aseguró que se trata de «una auténtica tragedia» que «lamentamos profundamente; no ya como alcalde, sino como cualquier persona de bien». «Ojalá se aclare pronto todo», manifestó el edil, que quiso «acompañar en el dolor y en el sentimiento a sus familiares».

Un dolor del que comenzaron a ser conscientes los compañeros de estudios de las víctimas conforme iban llegando a los centros educativos y tenían entonces constancia de quiénes eran los fallecidos, cuyos rostros se reflejaron en sus mentes. Los chavales no daban crédito de lo sucedido y se sucedían en lo corrillos que formaron las preguntas sobre los motivos que habían llevado al detenido a incendiar el sofá allí arrumbado.