Los padres de Gabriel abandonan el juzgado tras declarar como testigos
Los padres de Gabriel abandonan el juzgado tras declarar como testigos - EP
NÍJAR

Los padres de Gabriel Cruz se presentan como acusación contra Ana Julia Quezada

Han declarado este jueves como testigos y el viernes lo hará la abuela del pequeño

ALMERÍAActualizado:

Ángel Cruz y Patricia Ramírez, padres del niño Gabriel Cruz, se han personado como acusación particular en la causa que sigue el Juzgado de Instrucción número 5 de Almería contra Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte del pequeño.

Los progenitores del menor, que han declarado este jueves como testigos, han contratado los servicios del despacho de Francisco Torres, el único de Almería que desde sus orígenes atiende exclusivamente asuntos penales.

De esta declaración no ha trascendido nada, ya que no han querido hablar con los medios de comunicación. Quien sí ha declarado, según informa Efe, ha sido el abogado de Ana Julia Quezada, Esteban Hernández Thiel, quien ha reclamado mesura por «respeto al dolor de la familia, a la administración de Justicia y al juicio justo que toda persona se merece».

«Porque solamente cabe celebrar un juicio justo desde la serenidad. Comprendo el dolor y sensación social que hay, es comprensible, pero solicito a los medios que tengan mesura en la comunicación que se hace de esto para permitir que se imparta justicia con serenidad, que es la única manera en que puede ser justa», ha insistido.

Hernández Thiel ha declinado ofrecer detalles sobre la declaración de Ángel y Patricia porque la ley le «obliga a guardar reserva», y ha dicho que el juez Soriano levantará el secreto del sumario cuando considere oportuno.

Al ser interpelado sobre si ha sido duro ver declarar a los padres, ha asegurado que «duro es para todos», y ha confirmado que estos han testificado por separado y que mañana lo hará la abuela del niño Gabriel.

Sobre su cliente, ha sostenido que desconoce si será trasladada desde el centro penitenciario El Acebuche de Almería a otra prisión pero asegura que su situación es «de absoluta normalidad y recibe el trato habitual que recibe cualquier interno».