Fede rescata el primero en Primera

Primer punto en Primera en el bolsillo. El Córdoba fue de menos a más y salvó un empate (1-1) ante un Celta de Vigo superior en el histórico regreso a la élite en El Arcángel. Fede Cartabia salió al rescate con su diana en el ecuador de la segunda mitad para igualar el tanto de Orellana nada más reanudarse el partido.
Nolito y el chileno pusieron en jaque a la zaga blanquiverde, especialmente en la primera mitad. Los dos atacantes de Eduardo Berizzo son dinamita. Lo demostraron con desbordes continuos. Sin embargo, la gestión de Rossi en el centro del campo y la calidad de Fede Cartabia en el extremo derecho permitieron a los de Albert Ferrer recuperarse en la última media hora para arañar un punto que hasta entonces había parecido inaccesible.
El fortísimo calor (38 grados a la sombra) aportó otro factor adverso desde el inicio. Un arranque con la única novedad de Fede Cartabia por Crespo en la alineación respecto al que tan buena imagen y sensaciones dejó en el estreno ante el Madrid en el Bernabéu. Esta vez, no estuvo tan fino. Más bien se le vio muy desorientado, sobre todo en los primeros 45 minutos.
Nolito y Orellana hicieron diabluras para abrir las puertas a la élite en el Reino. Gunino y Pinillos sufrieron demasiado. Fueron desbordados con facilidad. Les faltó colaboración de Fede y Matos en tareas defensivas. Ferrer lo supo corregir tras el descanso con Borja por Ryder en la izquierda. Hasta entonces, el peligro siempre merodeó la portería de Juan Carlos.
Avisó el chileno con un centro que no encontró rematador. El rival presionaba muy arriba. El Córdoba no salía. El agobio era incesante. Incluso, Nolito marcó, pero la diana fue anulada por un claro fuera de juego (minuto 18). La primera media hora fue oscura. Rossi y López Garai ayudaban en la contención. Nada más. Era imposible que pudieran dar salida al esférico. Apenas lo tenían los locales. Era todo celeste. Malos momentos. Quizás pagaba también algo de tensión por el estreno en casa.
Tardó llegar al área gallega. El único disparo local fue del «10», ya a los 36 minutos. Menos mal que la buena labor de Pantic e Iñigo López taponaba las averías en las bandas. De hecho, Larrivey ni la olió. Esa desconexión del buen hacer de Orellana y Nolito en los flancos de su rematador salvó al Córdoba de algo peor. Por ejemplo, Nolito dejó solo a Álex López, pero éste no acertó al borde del descanso.
Ferrer vio lo mismo que toda la grada. El Celta confirmaba sobre el césped que tiene menos nombre que equipo y calidad. Está llamado a meterse en la zona media sin agobios. Por eso, el técnico catalán comenzó a cambiar el ritmo desde el intermedio. Retiró a Matos, que sigue siendo intermitente, por Borja García. El regreso del madrileño aportó más calma defensiva para Pinillos en ese lateral.
Sin embargo, Orellana consiguió sacarle un mano a mano al inicio de la segunda mitad. El chileno rompió a Pinillos ya en el área y sacó un disparo rápido, raso y ajustado al poste que sorprendió a Juan Carlos y toda la grada. El 0-1 al marcador y la tarde más cuesta arriba aún. Pero el sol empezó a perder fuerza a la misma velocidad que el Celta.
Fausto Rossi se echó el equipo a las espaldas y Fede comenzó a brillar con diagonales. El pivote hizo una ruptura hacia la banda derecha llamativa. Havenaar, desaparecido ayer a diferencia del Bernabéu, no conectó el remate pero Borja pudo tocar hacia la otra zona de influencia. Por allí apareció la zurda mágica de Fede Cartabia para marcar el empate (1-1, m. 60) con un lanzamiento que dejó a Sergio como una estatua.
Por momentos, el Córdoba se creció. Dominó al Celta. Merodeó el área gallega. Pero, sin López Silva ni Havenaar en su mejor versión era complicado generar auténtico peligro. Al menos, había dejado de sufrir atrás. Berizzo buscó la reacción con Augusto Fernández y el regreso del excordobesista Charles. Casi lo consiguió. De hecho, el Celta se estrelló con el poste de Juan Carlos en una acción rocambolesca, aunque la acción finalmente fue anulada por fuera de juego.
Ferrer contraatacó rápido con Ekeng y Xisco para buscar la chispa que volvía a apagarse en los 10 últimos minutos. Sin fuerzas, los dos dieron por buenas las tablas. El Córdoba salvó un punto en un día que fue inferior en líneas generales y aprendió a puntuar en la élite. No está mal para empezar. Ahora, descanso y a por el Almería.
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