LOS RETOS DE NUESTROS EJÉRCITOS

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Los militares desarrollan una labor encomiable en la defensa de la seguridad nacional y en las misiones internacionales en las que participa el país, contribuyendo a que España vuelva a ocupar un lugar destacado en la diplomacia mundial

DON Felipe presidirá mañana su primera Pascual Militar como Rey en un año que, sin duda, será clave para la imprescindible transformación y modernización de las Fuerzas Armadas (FAS) y que, además, coincide con un gran despliegue de tropas en el exterior. Los militares españoles están desarrollando una labor encomiable en la defensa de la seguridad nacional y en las numerosas y complejas misiones internacionales en las que participa el país, contribuyendo a que España vuelva a ocupar un lugar destacado en la diplomacia mundial, tras su reciente entrada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y ello, en un momento de especiales dificultades presupuestarias, ya que la partida destinada a Defensa se ha reducido casi un 30 por ciento durante la crisis, protagonizando uno de los recortes más drásticos a nivel ministerial.

Sin embargo, esto no ha impedido que las FAS acometan sustanciales mejoras tanto desde el punto de vista orgánico como tecnológico. Por un lado, el Ejército de Tierra cuenta hoy con una estructura más ágil y eficaz gracias a la puesta en marcha de las brigadas polivalentes, capaces de adaptarse con gran rapidez y flexibilidad a los cambiantes escenarios de conflicto que proliferan, tal y como se han encargado de demostrar las intervenciones en Afganistán, Irak o Líbano, donde el despliegue requiere gran celeridad. También se ha mejorado el material y armamento disponibles, con aviones no tripulados, nuevas unidades blindadas, las fragatas F-110, los Buques de Acción Marítima o los aviones de transporte A400M, entre otros dispositivos de última generación. Además, el Ejército ha registrado un avance muy significativo en el campo de la ciberdefensa y la inteligencia militar, claves para combatir las nuevas amenazas que se ciernen sobre Occidente, especialmente el terrorismo internacional.

Así pues, España dispone de unas tropas profesionales y modernas para atender los importantes retos que trae el nuevo año militar, como el despliegue de cuatro cazas en Estonia, en una nueva misión de la OTAN, para proteger el espacio aéreo de las repúblicas bálticas frente a la desafiante actitud de Rusia en Europa del Este, la instalación de una batería antiaérea Patriot en Turquía con el fin de repeler posibles ataques provenientes de Siria o el regreso a Irak para adiestrar a su maltrecho Ejército. Sin olvidar, por supuesto, el resto de misiones: Afganistán, Líbano, operación Atalanta contra la piratería o los crecientes objetivos que surgen en África, principal foco geoestratégico de España, con el Sahel como frontera avanzada de la seguridad nacional. Por ello, a pesar de estos avances, es necesario profundizar en la modernización y refuerzo de las FAS durante 2015 para garantizar la esencial protección de los españoles.