Rosa Flores durante la salida de la hermandad de Córdoba
Rosa Flores durante la salida de la hermandad de Córdoba - RAFAEL CARMONA
EL ROCÍO

Una experiencia que queda para toda la vida

Rosa Flores y su hija realizan por primera vez el camino del Rocío junto a la hermandad de Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

Durante estos días muchos son los peregrinos que caminan hacia la aldea del Rocío. Unos lo hacen movidos por la fe y la devoción. Otros por alguna promesa particular. Diferentes razones que hacen que esta peregrinación sea una experiencia que queda para toda la vida. Este es el caso de Rosa Flores, una rociera cordobesa que en 2018 realiza por primera vez el camino del Rocío junto a la hermandad de Córdoba. Lo hace por promesa y acompañada por su hija.

Flores es hermana de la filial cordobesa desde el año 2004, año en que su hija hizo la primera comunión. «El regalo fue que nos hiciéramos hermanas de la hermandad de Córdoba, la hermandad de mi tierra», confiesa. Sin embargo, hasta este año no había podido hacer el camino completo junto a su hermandad. «Otros años he hecho trozos del camino y he asistido a momentos puntuales, pero este año he decidido hacerlo al completo junto a mi hija por una promesa».

Así, mientas la carreta con el glorioso Simpecado de Julio Romero de Torres avanza por los distintos caminos, Rosa permanece en total silencio, en oración a la Virgen de Rocío. Una experiencia que para madre e hija está siendo «muy dura», ya que Córdoba es la filial con más días y más recorrido de todas las que peregrinan al Rocío. «Son muchos kilómetros y los últimos días han sido muy malos», confiesa. Una realidad que sin embargo ya conocía con antelación.

Instantes de emoción

Nueve días de peregrinación dan para muchos momentos y vivencias inolvidables. Por este motivo Rosa no sabría con cual quedarse. «Se viven momentos muy emotivos, como cuando nos encontramos con la hermandad de Écija o la presentación ante las Hermanas de la Cruz en Fuentes de Andalucía», explicó.

Será el viernes cuando la hermandad del Rocío de Córdoba haga su entrada en la aldea almonteña. Un instante para el que esta rociera cordobesa ya tiene pensado lo que hará. «Lo primero que haré será mirar la cara de mi hija y abrazarme a ella. Luego ya vendrá la presentación del sábado, la misa de romeros, el rosario y el momento en el que la Virgen venga a visitarnos», detalla muy emocionada. Sin duda, el Rocío es una experiencia que queda para toda la vida.