Procesión de la Virgen de la Victoria en 2010
Procesión de la Virgen de la Victoria en 2010 - ARCHIVO
EN SAN LORENZO

La Virgen de la Victoria de Córdoba tendrá un triduo del 21 al 23 de septiembre

La hermandad de la Entrada Triunfal ultima los preparativos de la procesión

CÓRDOBAActualizado:

«Desde la hermandad estamos trabajando para que sea un día especial para la parroquia». Con esta ilusión afronta el hermano mayor de la Entrada Triunfal, Francisco Figueroa, las últimas semanas antes de la salida procesional de María Santísima de la Victoria, que tendrá lugar el sábado 23 de septiembre y que supondrá el regreso en las calles de esta advocación mariana.

Con el dulce sabor aún dejado por la procesión de San Lorenzo y con el recuerdo aún de la histórica salida de Nuestra Señora de los Remedios el pasado mes de mayo, esta parroquia prepara ya la salida de otra de sus advocaciones, la de María Santísima de la Victoria, titular gloriosa de la cofradía de la Entrada Triunfal. Un desfile que se llevará a cabo el 23 de septiembre y al que precederá un triduo los días 21, 22 y 23.

Aunque aún quedan algunos detalles por perfilar, la hermandad ya ha decidido que la Virgen de la Victoria vaya sobre las parihuelas de Nuestra Señora de la Palma, pero sin palio. Asimismo, pretende que todas las entidades eclesiásticas de la parroquia participen en los cultos y desfiles con especial atención a los jóvenes «con motivo del Sínodo de los Obispos dedicado a la juventud», explica Figueroa.

En cuanto al acompañamiento musical, la formación elegida es la Asociación Cultural Musical Sociedad Filarmónica María Inmaculada, de Linares (Jaén), que también pondrá sus sones a Nuestra Señora de la Palma el Domingo de Ramos de 2018.

La Virgen de la Victoria es una talla anónima del siglo XVIII que se incorporó a la hermandad de la Entrada Triunfal en el año 1982 tras ser restaurada. De esta forma, acompañó a Nuestro Padre Jesús de los Reyes hasta el año 1994, en el que fue sustituida por Nuestra Señora de la Palma, obra de Francisco Zafra Romero. Fue entonces cuando la advocación cambió su condición a imagen de Gloria, para lo que se incorporó la figura del Niño Jesús en sus brazos.