POLÍTICA

El adiós del edil que pudo ser delegado de Cultura

Alberto de los Ríos ha llevado la voz cantante en la defensa del cambio de modelo cultural y turístico en Córdoba

Alberto de los Ríos junto a sus compañeros de Ganemos por los pasillos de Capitulares
Alberto de los Ríos junto a sus compañeros de Ganemos por los pasillos de Capitulares - VALERIO MERINO

Alberto de los Ríos ha anunciado a los suyos su decisión de dejar el acta de concejal por Ganemos Córdoba en el Pleno del Ayuntamiento. Casi dos años después de que los votos hicieran de la agrupación de electores -la misma fórmula municipalista que usó el entorno de Podemos para entrar «sin macharse» en los ayuntamientos de toda España- la tercera fuerza más votada en Córdoba por delante de un partido con tanto peso como IU, el profesor de secundaria ha decidido cerrar un capítulo a medio camino y regresar a las aulas.

Cuando la ilusión de un gobierno tripartito se forjaba en las eternas reuniones de la Sociedad de Plateros, De los Ríos era la persona elegida para dirigir la delegación de Cultura. Así se acordó en un pacto que, sin embargo, resultó ser de hoja caduca. Poco después, la asamblea de Ganemos -soberana en la toma de decisiones- apostó por dar los votos de sus cuatro concejales a la investidura de Isabel Ambrosio y dar un paso atrás, quedándose en la oposición pero tratando de influir en las políticas del gobierno con su peso determinante en el Pleno.

Y así, desde la barrera, De los Ríos ha defendido la conveniencia de un cambio de modelo cultural descentralizado y ha cargado contra el llamado «turismo de masas» en una ciudad eminentemente turística. En el recuerdo quedan sus intervenciones en defensa de la polémica moción de bienestar animal, que abría la puerta a un cerco a la tauromaquia y prohibe, desde su aprobación, la instalación de circos con animales en el término municipal de Córdoba.

Tuvo la oportunidad de ejercer en el puesto que se le había asignado cuando se retomaron las negociaciones del pacto un año después del «no» de su asamblea. Esta vez, la negativa vino del propio cogobierno, que esquinó el debate hasta hacerlo desaparecer. Entonces, la «discreta» gestión de Mar Téllez al frente de Cultura hacía pensar que De los Ríos podía calentar en el banquillo. Sin embargo, la alcaldesa salió con un reparto de áreas que colocaba a David Luque al frente del área y daba un portazo a la posible entrada de Ganemos al equipo de gobierno.

El aún concejal ha declarado a su entorno que abandona el cargo por cansancio. La «intensa» actividad del grupo municipal, que de facto ha consistido en dejar hacer al cogobierno estableciendo condicionantes y prometiendo fiscalización, ha acabado por agotar la ilusión de un profesor de instituto que llegó al Ayuntamiento para «implicarse en construir alternativas políticas», «dejar de un lado nuestra vida profesional y ofrecer lo mejor que tenemos durante un cierto tiempo», según declaraba él mismo en su carta de presentación para las elecciones. Para el eterno aspirante a delegado de Cultura, ese tiempo ha acabado.

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