Federico Romero posa en el albergue
Federico Romero posa en el albergue - A. O.
MEDIO AMBIENTE

El albergue de Fuente Agria, pendiente del parque temático de Villafranca

El Ayuntamiento comunica a Cic Batá que puede seguir la gestión del centro hasta resolver la licitación

VILLAFRANCAActualizado:

El próximo día 31 de agosto termina el contrato de adjudicación del albergue rural Fuente Agria en Villafranca de Córdoba, que gestiona el centro de iniciativas para la cooperación Cic Batá desde hace cuatro años. A falta de 20 días para la finalización de su concesión, responsables del Ayuntamiento villafranqueño han comunicado a responsables del albergue que continúen con la explotación hasta que salga la licitación. Federico Romero, director del albergue, se muestra muy contrariado porque la demora en esta comunicación, «que entiendo debía haberse producido hace 3 meses», se deba al proyecto «Baumwipfelpfad» que pretende construir la empresa alemana Erlebnis Akademie AG.

Y es que el mutismo institucional también afecta a Cic Batá -«no sabemos nada», aseguran-, y eso pese a que la iniciativa «se construiría aquí», justo en un cortafuegos situado delante del propio edificio rural. Romero asegura «haber visto a los alemanes, pero no tenemos ninguna información ni para adelante ni para atrás».

Así, el responsable del albergue se muestra preocupado por dos vías. Por un lado, «que el albergue se revalorice y la adjudicación sea más alta». Y por otra parte, «que de la noche a la mañana, el albergue se enganche al proyecto y nos quedemos fuera». Además, asegura que «las instalaciones necesitan inversión para restaurar la piscina y adaptar parte del edificio a la normativa de discapacitados». Por ello, «estoy más en el no que en el sí».

Esta es la situación. Según Romero, «hace tres meses el Ayuntamiento nos tendría que haber enviado una carta para comunicar el fin del contrato y plantear los términos de la nueva adjudicación». En este sentido, «es necesario saberlo, para recoger nuestras cosas, comunicárselo al personal con un mes mínimo de antelación o continuar en su caso». Por eso, «si el 30 de agosto no tenemos ninguna comunicación, cogeremos nuestros bártulos y nos iremos, porque no se puede estar de ocupa en un espacio público». Esta situación «suena horrible», máxime «tras cuatro años invirtiendo más de 50.000 euros para recuperar el albergue, que estaba en el menos cero, tanto en lo constructivo como en las conciencias de las personas». Este último año «hemos llegado al equilibrio, por lo que soñábamos con una nueva adjudicación para recuperar y obtener mejores resultados». La reciente comunicación del Consistorio no define nada, solo prolonga una situación de incertidumbre y «habrá que esperar. Esperemos que se resuelva».

En relación al proyecto del parque temático, «puede venir genial a esta zona, ni estoy en contra ni a favor, porque no lo conozco». Eso sí, «habría que analizar si realmente es necesario, ya que hay elementos a tener en cuenta y potenciar: dos águilas reales, dos águilas imperiales, búhos reales, el lince y las aves migratorias», que se llevan protegiendo desde años y se verían afectadas. Y es que «esta zona tiene un valor natural que ya quisieran otros lugares tenerlos», aseguran los concesionarios del albergue.