Una mujer pasa por delante del portal de la vivienda en la que sucedieron los hechos
Una mujer pasa por delante del portal de la vivienda en la que sucedieron los hechos - ROLDÁN SERRANO
SUCESOS

La anciana de Ciudad Jardín de Córdoba murió asfixiada por su vecina

La víctima, de 80 años, también recibió cortes y golpes, pero estos no le causaron la muerte

CÓRDOBAActualizado:

La presunta homicida de Rosita —la mujer de 80 años de la calle Maestro Priego López del barrio de Ciudad Jardín de Córdoba—asfixió a su víctima, a la que también le propinó golpes y cortes, aunque estos últimos no fueron los causantes de la muerte, según ha podido saber ABC Córdoba de fuentes de la investigación. El Juzgado de Instrucción número 1 de Córdoba ha tomado declaración a la homicida confesa a la que previamente los forenses la exploraron para ver su estado. La jueza ha ordenado su ingreso incondicional en prisión sin fianza acusándola de un delito de homicidio, según el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Posteriormente, se ha inhibido en el juzgado número ocho para la instrucción penal del procedimiento.

Ciudad Jardín sigue consternado, sin poder creer que esta profesora que impartía clases particulares de matemáticas a los niños del barrio haya podido cometer tal atrocidad. Las horas posteriores a la muerte de Rosita, su vecina de 80 años y con la que mantenía una amistad de más de tres décadas, esta homicida confesa las pasó sentada en la panadería de la esquina de la calle, con la silla mirando al domicilio de la víctima, y a veces con la mirada perdida. Así la describen las vecinas que se cruzaron con ella el viernes y el sábado, horas antes de que confesara a la Policía el crimen.

Una de las vecinas le preguntó el viernes lo que todo el mundo comentaba en el barrio que se habían encontrado muerta a Rosita. «¿Te has enterado de eso?», le preguntó una de ellas a la autora confesa del crimen, a lo quela homicida respondió pidiendo información, como si no fuera con ella, para acto seguido preguntar si sabían algo ya, comentan estas tres señoras estupefactas tras conocer que se confirmaba la noticia de quien había sido la autora del crimen.