El Ángel Ximénez, en el partido ante el Guadalajara
El Ángel Ximénez, en el partido ante el Guadalajara - ARCHIVO
BALONMANO

El Ángel Ximénez pierde en Huesca (33-28) en la ida de la cuarta eliminatoria Copa del Rey

El conjunto pontano jugará vuelta la próxima semana en casa con una desventaja de cinco goles

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La distancia entre Puente Genil y Madrid, sede de la fase final de la Copa del Rey, se calibra en cinco goles. Esta es el déficit con la que retorna el Ángel Ximénez de Huesca después de perder por 33-28 en la ida de la cuarta etapa. El cuadro de José Nolasco, séptimo clasificado en la Liga Asobal, reprimió a su oponente sin conceder ningún resquicio en su supremacía.

El único tanteo positivo para los de Julián Ruiz se registraba en el origen del duelo (2-3, minuto 5). El Bada Huesca desplegó una rebeldía constante y evolutiva, impidiendo a la escuadra pontanesa repetir dominio en el luminoso hasta culminar una victoria que se añade a la conseguida en la primera vuelta del campeonato liguero por 35-28. Las dificultades en las operaciones ofensivas y las actuaciones de portero Jorge Gómez lastraron a los visitantes.

El Ángel Ximénez AVIA Puente Genil se desplazaba a tierras aragonesas después de cosechar, en el debut del técnico cántabro, el primer triunfo del año 2018, obtenido ante el Quabit Guadalajara. El único atisbo del coraje y la consistencia manifestada ante los castellano-manchegos se percibió en la mitad del primer período, momento en el que comprimieron en un solo tanto la diferencia en el marcador (7-6, m.15)

La renta del equipo oscense volvió a aumentar, inscribiendo en el intermedio la máxima ventaja, contabilizada en cuatro aciertos (15-11).

El devenir del choque auguraba la ruptura de la trayectoria a domicilio rubricada por el Ángel Ximénez en este torneo. En sus dos salidas, había sometido tanto al Balonmano Los Dólmenes como al BM Nava. El plantel dirigido por Julián Ruiz, más afortunado en labores defensivas que ante la meta contraria, emuló su conducta en la competición ordinaria, pulsada con un solo éxito en los desplazamientos, certificado allá por la fecha séptima en la pista del Teucro. La vehemencia del Bada Huesca se redobló en el segundo período, logrando elevar paulatinamente el desequilibrio en el electrónico. Afianzado un margen de dos dianas (20-18, min.40), la pendiente se inclinó hasta los cinco goles a más de diez minutos del final, tesitura que obligó a Julián Ruiz a solicitar un tiempo muerto, persiguiendo paralizar la progresión del contendiente local.

El mínimo paréntesis no modificó la tendencia y el Bada Huesca prosiguió alejándose de su oponente y aumentan la probabilidad de solventar este doble duelo (29-21, min.50). En los últimos minutos, el Ángel Ximénez, otra vez con Nacho Moya como máximo exponente, al firmar siete goles, domó a los anfitriones, aferrándose a las escasas opciones que procurará explotar el próximo miércoles en el Pabellón Alcalde Miguel Salas. Los discípulos de Julián Ruiz precisan, para superar esta ronda, reeditar el correctivo que le infligieron hace solo unos días al Guadalajara, adversario al que derribaron con un espacio numérico de seis goles.