Antonio Banderas, durante el rodaje de «El camino de los ingleses», en la taberna El Pimpi
Antonio Banderas, durante el rodaje de «El camino de los ingleses», en la taberna El Pimpi - M. NIETO
NUEVO PROYECTO DEL ACTOR

Antonio Banderas compra la Taberna El Pimpi, ligada a la familia Campos

Se convierte en copropietario tras adquirir sus acciones a José Campos, que presidirá la nueva Fundación El Pimpi

CÓRDOBAActualizado:

Cuando el corazón le pidió tomarse la vida «de otra forma», Antonio Banderas se propuso pasar más tiempo en Málaga. Su ático de la calle Alcazabilla se ha convertido en un bastión donde descansa y plantea nuevos retos.

La mente inquieta de Banderas no deja de cavilar y Málaga se está aprovechando: el actor está invirtiendo su patrimonio en negocios y proyectos. Tras crear la Fundación Lágrimas y Favores, que recauda 200.000 euros al año para la ciudad, a finales de septiembre Banderas se asoció con los propietarios del Teatro Alameda, Jesús y Carlos Sánchez Ramade, para llevar a cabo allí su proyecto escénico, que incluye una escuela de interpretación.

El último proyecto en el que se ha involucrado lo ha firmado esta semana. Se trata de El Pimpi, una de las bodegas-restaurante más conocidas de Málaga. El local al que mandaba un mensaje con la comanda desde el salón de su casa en los días de recogimiento para que, los que ahora son sus socios, le subieran la comida a su ático, en el bloque anexo al restaurante.

Sobre las paredes de El Pimpi una vieja foto muestra a un joven Banderas con una gorra azul firmando uno de los barriles de la bodega. Hay imágenes de amigos del actor o de parte de su familia. Están Melanie Griffith y Nicole Kimpel. Es un lugar para los recuerdos. Aquí se citaba con amigos para compartir un vino, comer con la familia o simplemente perderse en los aromas de los caldos de la tierra de incógnito, pasando desapercibido, casi siempre bajo una gorra.

Las decisiones sobre la empresa las tomará su hermano, Francisco Javier Domínguez, quien lleva la gestión del patrimonio empresarial y la fundación Lágrimas y Favores. Lo hará con una silla en el consejo de administración. Creada como taberna de tapas y vinos en 1971 por Francisco Campos, perteneciente a la familia Campos que es más que un nombre propio de la hostelería cordobesa (Bodegas Campos) y José Cobos, la salida de Campos coincide con la llegada de Banderas.

Campos va a ser el presidente de honor de la Fundación El Pimpi, que se presentará el 13 de diciembre. Su hueco en el accionariado lo recoge el actor, que comparte propiedad con la familia Cobos, donde José sigue siendo el referente, y Pablo Gonzalo, que ejerce como gerente. Los socios son amigos desde hace años, como atestigua que fueran parte de los apoyos del intérprete tras la pérdida reciente de Doña Ana Bandera, madre del actor.

La llegada de Banderas se hace en una nueva etapa de expansión del negocio. La compañía está abordando nuevas líneas de acción, como es el catering, una escuela gastronómica y de hostelería o la creación de la Fundación El Pimpi, que se dedica a organizar actividades culturales y sociales.