Trabajo en la empresa cordobesa Sunaran
Trabajo en la empresa cordobesa Sunaran - ABC
NUEVA CAMPAÑA

La apatía del mercado europeo enfría las expectativas de los cítricos de Córdoba

Los productores esperan menos cosecha por la lluvia y precios parecidos

CÓRDOBAActualizado:

Hace algo más de un mes la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural daba a conocer su aforo para la campaña de cítricos 2017-2018. Los técnicos de la Administración autonómica calculan que la producción esta temporada en la provincia se situará en las 249.220 toneladas. Son 12.813 menos que en la campaña 2016-2017, lo que en términos relativos supone un descenso de casi el 5 por ciento. Se da la circunstancia de que esta bajada es superior a la prevista en el conjunto de Andalucía (-2,8%).

Córdoba ocupa la tercera posición en Andalucía en cuanto a superficie dedicada a este cultivo con un área formada por más de 11.000 hectáreas, siendo superada sólo por Sevilla y Huelva. Dentro de la provincia el municipio con más extensión de este cultivo es Hornachuelos (5.254 hectáreas) seguido por Palma del Río (3.693). El presidente de asociación profesional citrícola Palmanaranja, Antonio Carmona, indicó que las primeras semanas están siendo «atípicas». «La temporada comenzó bien pero últimamente hemos notado una cierta apatía de los mercados y del consumo en algunas zonas europeas», informó este directivo.

Demanda

Algunos de los países más afectados por esta situación son Francia, Bélgica y Holanda, importantes compradores de cítricos producidos en Córdoba, como aseguró Carmona, quien señaló que el motivo del parón es la existencia de frutas de la campaña anterior procedente del hemisferio Sur. «Es verdad que hemos iniciado la recolección este año una semana antes de lo habitual por la buena maduración de la naranja, lo que puede haber influido en esta situación, que confiamos en que se normalice próximamente», recalcó.

El inicio de la campaña ha servido a los productores para corregir levemente a la baja las previsiones de la Junta. El máximo responsable de Palmanaranja apuntó que sus estimaciones ahora son que la cosecha final podría reducirse entre un 5 y un 10 por ciento respecto a la del año anterior, al menos en las primeras variedades que se están recogiendo en la comarca de la Vega del Guadalquivir. En cuanto a los precios, dijo que se mantienen estables en relación a los valores del pasado ejercicio. En Asaja son algo menos optimistas al señalar es que este año se recolectará entre un 20 y un 25 por ciento menos de frutos que en el ejercicio anterior. El motivo es principalmente la falta de lluvias.