José Cruz Conde, junto al Rey Alfonso XIII, en la plaza de España de Sevilla
José Cruz Conde, junto al Rey Alfonso XIII, en la plaza de España de Sevilla - ARCHIVO ABC
TRIBUNA

La aplicación indebida de la ley con la calle Cruz Conde

Tras ser comisario regio de la Exposición de Sevilla en 1929, terminó su carrera política

CÓRDOBAActualizado:

Unas declaraciones del portavoz del Grupo Municipal de IU en el Ayuntamiento de Córdoba, Pedro García, han motivado este artículo y el título del mismo. Si no les gusta la Ley tendrán que cambiarla pero no se puede decir que no se va a aplicar. Puedo afirmar con rotundidad y con conocimiento de causa que respecto a la calle que lleva por nombre José Cruz Conde la Ley de Memoria Histórica de Andalucía se ha aplicado indebidamente. Como jurista no pongo en duda lo que ya de por sí es un axioma jurídico. Las leyes una vez dictadas hay que aplicarlas. De lo contrario serían letra muerta.

Siendo decano del Colegio de Abogados presenté en su Salón de Actos el Libro de Julio Ponce Alberca, profesor titular de la Facultad de Filosofía de Historia Contemporánea y hoy catedrático de esta disciplina. El libro se titulaba «Del Poder y sus sombras. José Cruz Conde 1879-1939» y se subtitulaba «Semblanza, biografía y perfiles ideológicos de una figura política andaluza». En los primeros capítulos aborda el profesor Ponce sus orígenes familiares y su vida militar desde su ingreso en la Academia de Artillería de Segovia el 1 de Julio de 1896 alcanzando el grado de teniente coronel.

Reformas

A partir de 31 de marzo de 1924 quedó en situación de disponible para ser nombrado alcalde de Córdoba. En su toma de posesión manifestó a los periodistas su carencia de programa concreto: «Yo soy un cordobés y como tal amante de mi patria chica. No traigo más programa que defender los intereses de Córdoba y hacer por ello todo cuanto pueda».

Su inicial carencia de programa no le impidió abordar un ambicioso plan de reforma urbanística de la ciudad. Obras ejecutadas durante su mandato como Alcalde de Córdoba: Urbanización y ensanche de la calle Concepción. Arreglo del edificio del Ayuntamiento, reorganización de la Guardia Civil, mejora del Asilo; reforma de la Sala de Autopsias de los cementerios. Apertura de la calle Cruz Conde, inicio de la plaza de las Tendillas, adoquinado y acerado de la Ronda de Isasa; alcantarillado de las calles Espartería, Tundidores, Gondomar, Reyes Católicos y San Felipe; reformas en Gran Capitán y, lo que es más, supo implicar los cimientos del porvenir al asegurar el abastecimiento de agua mediante el pantano del Guadalmellato. Aquella obra junto con los posteriores refuerzos del suministro que posteriormente efectuaría su sobrino Antonio (ya en la etapa de la dictadura del general Franco) permite a Córdoba, hasta hoy en día, disfrutar de un notable nivel de abastecimiento de agua, incluso en épocas de acusada sequía, como la que se está produciendo actualmente.

Bajo la presidencia de José Cruz Conde, los problemas municipales salieron de los Plenos

Pero sobre todo destaca Julio Ponce una faceta en la labor política de José Cruz Conde como alcalde de Córdoba que sorprende por lo novedoso e inusitado. A mediados de mayo de 1925 el alcalde convocó a todos los ciudadanos a una conferencia en el Gran Teatro para explicar detalles de lo ya realizado y el futuro plan de actuaciones municipales. Bajo la presidencia de José Cruz Conde los problemas municipales habían dejado de ser objeto de discusión en los Plenos del Ayuntamiento presidido por el antiguo protagonismo de los partidos. El intercambio de pareceres se sustrajo de las deliberaciones del cabildo para encerrarlas a la singular interrelacion entre alcalde y ciudadanos. En su conferencia en el Gran Teatro se expresó en estos términos:

«Es necesario que el pueblo sepa lo que se hace con lo que el pueblo da y este es el motivo de la conferencia, en la que se va a ver si el Ayuntamiento cuenta con la confianza del contribuyente para la realización de los proyectos que tiene dispuestos para la realización. Esta reunión equivale a las que celebraban los viejos Concejos de Castilla. Esta reunión como la del Concejo Abierto, en la que todos somos concejales. Todos tenemos igual libertad de acción y de palabra. Vengo a exponer y a escuchar».

Cesó como alcalde de Córdoba y en diciembre de 1925 fue designado gobernador civil de Sevilla y en enero de 1926 comisario regio de la Exposición Iberoamericana que se celebró en Sevilla en 1929. Aquí terminó su etapa como político, como recoge el historiador José Calvo Poyato. Cruz Conde vivió la Guerra Civil refugiado en diferentes embajadas en el Madrid republicano para evitar ser fusilado.

«La lectura de los preceptos de la Ley de Memoria Histórica justifica su aplicación indebida»

El artículo 1 de la ley establece que su finalidad es garantizar el derecho de la ciudadanía andaluza y conocer la verdad de los hechos acaecidos, así como la pretensión, conservación y difusión de la Memoria Democrática como legado cultural de Andalucía en el periodo que abarca la Segunda República, la Guerra Civil, la dictadura franquista y la Transición a la democracia hasta la entrada en vigor del primer Estatuto de Autonomía para Andalucía.

En su capítulo III sobre símbolos y actos contrarios a la Memoria Histórica y Democrática, en su artículo 32 , considera como elementos contrarios a la Memoria Histórica y Democrática la exhibición pública de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones como el callejero, inscripciones y otros elementos adosados a edificios públicos o situados en la vía púbica realizados en conmemoración, exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del golpe militar y del franquismo de sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial se considera contrario a la Memoria Democrática de Andalucía y a la dignidad de las víctimas.

Creemos que con la simple lectura de estos preceptos se justifica el titular de este artículo. José Cruz Conde: aplicación indebida de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.