Una turista contempla las labores de un artesano del cuero en el Zoco municipal
Una turista contempla las labores de un artesano del cuero en el Zoco municipal - Valerio Merino
Turismo cultural

Los artesanos del Zoco municipal de Córdoba piden más ayuda promocional al Ayuntamiento

Exigen seguridad en que mantendrán sus contratos además de un interlocutor válido en el Consistorio

CórdobaActualizado:

«Me da la sensación de que en el Ayuntamiento no saben lo que tienen con el Zoco y encima les sale gratis, pero no lo cuidan nada». Son palabras de Francisco López Castro, presidente de la Asociación Talleres Artesanos, conformada por cinco personas que a día de hoy dicen sentirse abandonadas por la autoridad municipal.

Y es que este primer mercado de artesanía de España, inaugurado por Antonio Cruz Conde en 1956, según reza en un cartel del recinto, «carece de un interlocutor válido en el Ayuntamiento, bien para plantearle nosotros nuestras problemas e inquietudes o para que ellos mismos contacten con nosotros», explicó ayer López Castro.

¿Y cuál es su principal preocupación a día de hoy, además de la falta de apoyo promocional para su actividad por parte del Consistorio? Pues que no saben a ciencia cierta si sus contratos, obtenidos hace más de 30 años en concurso público (al que se presentaron numerosos interesados), están en vigor o no.

Lo que parece un problema baladí no lo es tanto. Según el artesano de la madera Ricardo Cané Sánchez, durante el último mandato municipal del PP, con José Antonio Nieto como alcalde, se planteó desde el gobierno municipal la posibilidad de inversiones privadas en ese emblemático lugar para que funcionara de forma similar a lo que es ahora el espacio gastronómico Los Patios de la Marquesa. «Para ello se nos obligó a poner en marcha un proyecto para gestionar el Zoco nosotros mismos junto con la Asociación Cordobesa de Artesanos, que no acabó prosperando por el cambio de gobierno», señaló a este periódico.

Carta de renuncia

Ahora la idea de privatizar el Zoco no casa mucho con un cogobierno formado por PSOE e IU, pero, según recuerda López Castro, por entonces el Ayuntamiento del PP «nos remitió una carta de renuncia a los contratos que teníamos, pero condicionada a la puesta en marcha de esa iniciativa. Ésta se paralizó y, por tanto, esa renuncia entendemos que no es válida».

Los contratos iniciales, elaborados en la época de Julio Anguita como alcalde por el concejal José Luis Villegas (PCE), sí indicaban una validez de cuatro años, pero «ninguna de las partes en años siguientes habló nunca de renovación, sino que se ha dado por hecho que se hacía de forma automática», abundó el presidente.

Los artesanos piden, en definitiva, que se ocupen las plazas vacías, que les den seguridad de que no se van a tener que ir para «ir enseñando el oficio a las siguentes generaciones» y «un poco más de mimo del Ayuntamiento, porque se trata de un espacio más visitado que la Sinagoga, que cuidamos y mantenemos nosotros y ni siquiera se tiene en cuenta para celebración de eventos como antes».