El Salón Rico antes de su cierre en 2009
El Salón Rico antes de su cierre en 2009 - ARCHIVO
CULTURA

La carrera de Medina Azahara hacia la Unesco lleva a la Junta a desbloquear la restauración del Salón Rico

La «joya» más brillante del yacimiento lleva cerrada y con las obras paradas desde 2009

CÓRDOBAActualizado:

Ocho años después, se abre un nuevo horizonte para la restauración del Salón Rico de Medina Azahara. La Junta de Andalucía publicó esta semana en su boletín (BOJA) la «revisión de oficio» del contrato de una obra que lleva parada ocho años. Así lo confirmó ayer el director del conjunto arqueológico, Alberto Montejo, que aseguró que «éste es el paso necesario para terminar» la actuación sobre un espacio que lleva cerrado a los turistas desde 2009.

El director del conjunto arqueológico, que enfrenta este año un momento decisivo al postularse como candidata para la Declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco, explicó que el motivo por el que las actuaciones han estado paradas todo este tiempo responde a cuestiones meramente administrativas. Aunque en su día se asignó una dirección de obra, la persona «enfermó y lo dejó», si bien «no se hizo un nuevo nombramiento efectivo» y «la empresa adjudicataria abandonó la obra». Ahora «se ha tramitado un modificado», de manera que la publicación del BOJA «desbloquea la situación de parálisis».

Al respecto, el director del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra aseveró que a la obra le queda muy poco, pero «hasta que la situación no se resuelva, no puede seguir». Con esta «revisión de oficio» del contrato se da un importante paso para desbloquear la situación. Además, remarcó que esta circunstancia y el cierre del salón no va a perjudicar a la candidatura por la Unesco, que prevé su resolución en el verano de 2018. Con este hito en el horizonte, la Junta ha movido ficha para solucionar un problema enquistado.

En concreto, según avanzó el digital Cordópolis, el BOJA publicó el miércoles el anuncio de una notificación dictada por la Secretaría General de Cultura de la Junta sobre la «revisión de oficio» del contrato, tanto de la dirección como de la propia obra, de modo que se da audiencia al contratista y al director de la obra, un arquitecto, para alegar lo que estimen oportuno antes de proseguir con los trámites, de cara a la rescisión del contrato.