Hospital de Montilla al que pertenece el médico condenado por imprudencia profesional
Hospital de Montilla al que pertenece el médico condenado por imprudencia profesional - ARCHIVO
TRIBUNALES

El SAS debe pagar 300.000 euros por un fallecimiento por una embolia no detectada en Montilla

El fallo judicial condena también al médico de Urgencias que le atendió a pagar 3.600 euros a la familia

CÓRDOBAActualizado:

Un médico del Hospital de Montilla ha sido condenado por el Juzgado de lo Penal número 4 de Córdoba por un delito de homicidio por imprudencia profesional menos grave a una multa de 3.600 euros por no detectar un tromboembolismo pulmonar a un paciente en un servicio de Urgencias.

El fallo también condena al SAS, que deberá indemnizar a la familia del fallecido (su esposa y dos hijos) en la cantidad de 300.000 euros como responsable civil subsidiaria junto con la aseguradora.

La jueza considera como hechos probados que el 15 de marzo de 2013 el acusado acudió, tras llamada al centro coordinador de Emergencias Médicas, al domicilio de la víctima en Montilla. El médico formaba parte del equipo de Urgencias y se le indicó por centralita que la llamada tenía «prioridad 2». Además le indicaron que el paciente presentaba ahogo, lo que consignó en su parte de asistencia, y que tenía flojedad en los brazos, sudoración y dolor en el pecho, al desplazarse del dormitorio al salón de la vivienda, que habían aparecido de manera súbita.

A su llegada, el facultativo realizó la toma de constantes vitales y un electrocardiograma, comprobando que el paciente tenía taquipnea y taquicardia con saturación de oxígeno en sangre con valores normales, administrándole un corticoide para facilitar la respiración dado que mantenía la disnea, y tras referirle el acusado que había estado acatarrado, según se desprende de la sentencia a la que ha tenido acceso ABC.

«No se percató, empero de que pudiera estar desarrollando un tromboembolismo pulmonar o alguna patología cardíaca que necesitaban, de manera imperiosa», el traslado al centro hospitalario.

A la mañana siguiente, y tras levantarse el enfermo para ir al baño, cayó bruscamente al suelo. No pudo ser reanimado por el equipo de Urgencias que acudió a su domicilio y que certificó fallecimiento causado por tromboembolismo pulmonar. La víctima contaba con 49 años, estaba casado y tenía dos hijos, uno de ellos menor de edad.