Dos piezas de calabacín amarillo
Dos piezas de calabacín amarillo - PIXABAY
CIENCIA

Descubren que el calabacín amarillo puede frenar el crecimiento del cáncer

La Universidad de Córdoba y el Centro IFAPA de Almería asocian este alimento a la muerte de células tumorales

CÓRDOBAActualizado:

Los investigadores del Laboratorio de Genotoxicología de la Universidad de Córdoba y del área de Genómica y Biotecnología del Centro Ifapa La Mojonera en Almería han asociado compuestos procedentes de la piel y la pulpa del calabacín amarillo con la muerte de células tumorales. En concreto, según informa la Fundación Descubre, los expertos han detectado que ciertas vitaminas y pigmentos de esta hortaliza frenan el crecimiento del cáncer en líneas celulares de leucemia humana. Al mismo tiempo, en ensayos con un organismo modelo, concretamente la mosca «Drosophila melanogaster», han revelado su potencial antitóxico para el ADN que lo protege frente al daño oxidativo.

En su estudio, los científicos han analizado los niveles de cuatro compuestos presentes en el fruto (la luteína, zeaxantina, betacaroteno y la vitamina C). Con todos ellos, han realizado ensayos para evaluar los posibles efectos antitóxicos que ejercen estas sustancias sobre los genes y también ensayos «in vitro» con el objetivo de determinar su influencia en la destrucción y muerte celular.

Los resultados del estudio, titulado «Role of Zucchini and Its Distinctive Components in the Modulation of Degenerative Processes: Genotoxicity, Anti-Genotoxicity, Cytotoxicity and Apoptotic Effects» y publicados en la revista Nutrients, apuntan además que esta variedad de hortaliza reúne un mayor potencial antitumoral en comparación con el calabacín verde claro o blanco.

Más vitamina C

La cantidad de vitamina C en la pulpa del calabacín amarillo es diez veces mayor que en la piel y en comparación con el calabacín verde claro, su contenido es también más alto. «Los resultados indican que la variedad amarilla exhibe propiedades quimiopreventivas potencialmente más eficaces que la verde claro y esto se atribuye al mayor contenido en compuestos bioactivos estudiados», destacan los investigadores.

Este estudio, que ha recibido financiación del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria y Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder), se centra ahora en ampliar los conocimientos sobre uno de los principales compuestos del calabacín amarillo, el betacaroteno.