El bebé Aday, en una foto difundida por su familia - FACEBOOK
«POR UNA SONRISA DIFERENTE»

Más de 4.000 euros recaudados hasta ahora para el bebé de Córdoba que necesita operarse

El pequeño nació con una patología en la boca y sus padres quieren reunir 38.000 euros para intervenirle en Barcelona

CÓRDOBAActualizado:

Más de 4.000 euros. Es el montante que se ha recaudado hasta el momento para el pequeño Aday, el bebé de cuatro meses que nació con una dificultad que le obliga a llevar un aparato bucal y un aparato que mide sus constantes vitales. Cuando aún estaba en el vientre materno, donde «convivió» con su hermana melliza Aroa, un problema de desarrollo le causó una patología congénita en la boca y el paladar, generando graves complicaciones en su día a día. Para poder llevar una vida lo más normal posible, Aday tiene que someterse a hasta cuatro intervenciones quirúrgicas que costarían a su familia unos 38.000 euros.

La familia del pequeño intenta que Aday sea intervenido en la Clínica Tresserra de Barcelona. Desde su nacimiento, se pusieron en contacto con asociaciones de padres y madres que han tenido que pasar por situaciones similares para encontrar comprensión y asesoramiento. Su decisión ha sido ponerse en las manos de un doctor que lleva 50 años realizando esta compleja intervención. Esta vía plantea una solución distinta a la que ofrece la Seguridad Social, que también aporta atención integral y universal a los afectados por esta malformación desde su diagnóstico.

La operación no es el único gasto que tendrán que afrontar durante la vida de Aday, puesto que también necesitará años de logopedia para aprender a hablar venciendo los problemas que han afectado también a los músculos de su garganta. Para afrontar esta costosa operación, sus padres, naturales de Castro del Río y Carcabuey, han iniciado una campaña de recogida de fondos bajo el título «Por una sonrisa diferente». Su padre, Francisco Javier Osuna, explica que el obstáculo económico es difícil de salvar para una familia que no estaba preparada para la llegada de dos bebés, y menos aún con estas complicaciones. Por suerte, asegura, desde el primer momento han sentido la solidaridad de muchas personas y saben que tarde o temprano podrán afrontar el millonario gasto sanitario que permitirá sonreír a Aday.

En el camino para conseguir que Aday se recupere de sus problemas ya se les han unido colectivos e instituciones como el Ayuntamiento de Castro del Río, con el que prevén celebrar un evento solidario en el mes de marzo. También cuentan con el apoyo de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Esperanza Nazarena y Santo Entierro de Carcabuey, que está organizando actividades para poder ayudar a «un hermano de nuestra cofradía y vecino de nuestro pueblo».

La malformación que sufre el pequeño Aday no es tan rara como parece. La sufre una de cada 700 personas, según explican desde la Asociación Andaluza de Fisurados LabioPalatinos (Asafilap), que lucha para normalizar el día a día de los niños que nacen con este problema y asesora a las familias que acuden en busca de ayuda.