Paloma Cuevas y Enrique Ponce en Córdoba
Paloma Cuevas y Enrique Ponce en Córdoba - ABC
CASETA DE TIRO

Feria de Córdoba 2018 | Paloma Cuevas: «A la Feria de Córdoba no le falta ni una pizca de ‘glamour’»

Empresaria y esposa de Enrique Ponce, que hoy torea en Los Califase, se confesa amante de la fiesta de El Arenal

CÓRDOBAActualizado:

Paloma Cuevas es encantadora. Nos atiende recogiendo a sus niñas del colegio, tras una intensa reunión de trabajo. Ha estado esta semana en la Feria con sus amigas de infancia («desde los tres años estamos juntas») y hoy vuelve a su ciudad acompañando a su marido, Enrique Ponce, que torea en Los Califas con motivo de la feria de Nuestra Señora de la Salud.

Mujer, empresaria, esposa de un torero y madre. ¿Cuándo fue la ultima vez que tuvo un minuto de tranquilidad usted?

La verdad es que el que más me gusta es mi papel de madre: no hay nada que me dé más paz, tranquilidad y sobre todo, mayor felicidad. No quiero un minuto sin estar con mis hijas. Por lo demás, me organizo bien y es lo que nos toca a las mujeres hoy en día, conciliar la vida familiar y profesional. Hay un matiz importante y es que mi marido tiene una profesión en la que se juega la vida y eso, emocionalmente, tiene días que cuesta afrontarlo. Sí le digo que con fe, se sobrelleva todo de la mejor manera posible.

El pasado año fue todo un éxito un vídeo que usted colgó en redes sociales y donde se le veía bailando flamenco con su marido en una calle de Córdoba. Recientemente han celebrado su vigésimo aniversario… ¿El matrimonio que baila unido permanece unido?

La verdad es que nosotros tuvimos la suerte de conocernos muy jóvenes, casi éramos unos niños, y hemos crecido literalmente juntos. Estamos muy compenetrados y nos entendemos muy bien. Sí, creo que la pareja que se divierte junta permanece unida.

Aunque el matrimonio también requiere mucha mano izquierda y pases como en el toreo…

Sí, si, la verdad (se ríe). Muchas dosis de comprensión, de respeto y sobre todo y en nuestro caso, entender la pasión de mi marido, que es torear, y eso requiere en muchos casos poner su felicidad por encima de la nuestra.

Hoy torea su marido en Los Califas en una feria en la que lamentablemente hay menos festejos cada año ¿Está la fiesta en crisis o se paga un precio alto siempre por la coincidencia con el madrileño de San Isidro?

No creo que la fiesta esté en crisis, porque la verdad es que veo una gran afición en la gente joven, se interesan muchísimo por nuestra fiesta. Es verdad lo que dices: yo recuerdo cuando era niña que había muchos festejos en Córdoba. De hecho mi padre (Victoriano Valencia) fue empresario de la plaza de toros durante diez años. Tengo fotos de bebé en Los Califas. Y creo que los problemas que se le ponen a los niños para entrar en una plaza a una edad temprana hace que sea más difícil que desarrollen esa afición. Tenemos una fiesta única, que es nuestra, y que es fuente de inspiración de otras artes. Enrique repite mucho que «los toros son las artes entre las artes» y eso es cierto, porque inspira a escritores, escultores, cineastas, poetas, músicos… Difícilmente estará en decadencia.

Nuestra Feria de mayo no suele ser objetivo del papel cuché, de las revistas del corazón ni las televisiones nacionales ¿le falta ‘glamour’ a la Feria cordobesa?

No lo creo. Personalmente, me apasiona. Te diré que rara vez voy a la de Sevilla y, en cambio, no hay año que me pierda la de Córdoba, con mis amigas del colegio que tengo la suerte de conservar. El sábado pasado fuimos todas juntas y es una fiesta preciosa. Quizá si la promocionáramos un poco más, tendría mayor repercusión. Pero «glamour» no le falta, al contrario: es una feria maravillosa. Aunque sí echo de menos una feria de día en Córdoba, porque recuerdo la del centro y era muy bonito ver a la ciudad. como tal, disfrutar de aquella feria «in situ».

Esta página se llama «Caseta de tiro». Le dejo una escopetilla y le pregunto que a qué le daría un plomillazo.

Pues me lo voy a callar, si no te importa (risas). Por si acaso.