La alcaldesa charla con la edil de Hacienda, Alba Doblas
La alcaldesa charla con la edil de Hacienda, Alba Doblas - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

Un funcionario advierte a la alcaldesa de Córdoba que empiezan a no poder cobrar impuestos

Las falta de personal en Recaudación lleva a los trabajadores a una situación límite

CÓRDOBAActualizado:

Es de imaginar que la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, como todos los responsables públicos, reciben todo tipo de escritos. Pocos deben ser tan contundentes como el que tiene encima de la mesa -ella o alguno de sus altos cargos- y pocos tan descriptivos como el que le ha remitido un funcionario de su institución, el Ayuntamiento de Córdoba, que le describe que su departamento se encuentra en una situación «límite y extrema». El trabajador público, que tiene una larga experiencia y trabaja en materias relacionadas con la recaudación de impuestos, explica cómo la progresiva situación de bajas no cubiertas ha generado una situación de caos en la casa.

Una de las cuestiones que hay que tener en cuenta es que los famosos límites a la contratación de funcionarios no rigen en los departamentos de recaudación como no lo hacen en la Policía o en los Bomberos. En este caso, los problemas de personal son fruto de la gestión directa de los sucesivos gobiernos municipales que no han previsto la situación generada.

En el caso del funcionario, que describe el departamento que está bajo su responsabilidad, afirma que el periodo medio para contestar recursos de los contribuyentes ha de ser de un mes pero es de un año. «Un periodo sonrojante», dice el funcionario, que podría paliarse con un solo auxiliar más. Los efectos son sencillos: se han incrementado notablemente las quejas y reclamaciones habiendo llegado este asunto ya a la mesa de los defensores del pueblo nacional y andaluz.

El periodo medio para contestar recursos de los contribuyentes ha de ser de un mes, pero es de un año

El departamento de Recaudación, asegura el informe, consta de siete unidades. Pues cuatro de ellas (Autoliquidaciones, Ordenación fiscal, Beneficios fiscales y Recursos y Reclamaciones) llevan años sin jefatura. Los funcionarios que están a cargo de esta actividad lo hacen de forma altruista. El problema se agudiza porque el pasado mes de noviembre, relata el funcionario, han causado baja tres empleados de otras tantas unidades, dos de ellos por concurso y un tercero que se ha jubilado. El pase a retiro de una cuarta trabajadora es inminente.

Conclusión: la situación de colas en la puerta de Recaudación, que puede constatarse para todo aquel que conozca mínimamente el edificio municipal, se ha agudizado. Tres de las personas que atienden al público se han tenido que desplazar la unidad de atención al ciudadano (en Gran Capitán) con el objetivo de dar una atención digna. El equipo de gobierno decidió el refuerzo de esta unidad para evitar las fotos de las colas a costa de desplazar las esperas.

Una de las situaciones que tendrían que valorarse en el equipo de gobierno es que la institución se queda sin maniobra para los trámites básicos. Que son los siguientes: cobrar impuestos. El setenta por ciento de los ingresos corrientes de la corporación municipal se obtienen justo en esta parte de la estructura municipal. La cuestión es que con los mimbres que han quedado la base del trabajo no puede atenderse, afirma el informe que se ha hecho llegar sobre una realidad legal. Todo funcionario tiene la obligación de poner en conocimiento de sus superiores los problemas que aquejen al servicio administrativo donde se encuentren.