Ventana de la parroquia de San Miguel donde ha aprecido el cóctel
Ventana de la parroquia de San Miguel donde ha aprecido el cóctel - Valerio Merino
Sucesos

Hallan un cóctel molotov en una ventana de la parroquia de San Miguel de Córdoba

El Obispado denuncia los hechos ante la Policía Nacional, que ha recogido huellas dactilares

CÓRDOBAActualizado:

Una botella llena de líquido inflamable ha sido encontrada a primeras horas de esta mañana en el alféizar de la ventana situada en el ábside de la Parroquia de San Miguel. La botella presentaba una mecha de papel que ha sido prendida sin llegar a hacer combustión con la sustancia explosiva, según ha anunciado la Delegación de Medios del Obispado de Córdoba. Lo que la diócesis explica en su comunicado se parece mucho al funcionamiento básico del llamado cócter molotov.

El Obispado de Córdoba ha denunciado los hechos ante la comisaría de la Policía Nacional de la Plaza de Juda Leví de la capital cordobesa. Efectivos de la Policía Científica han procedido a recoger huellas dactilares del artefacto.

La botella se encontró esta mañana cuando se estaba abriendo la sacristía. Se trata de un envase de plástico similar al de una popular marca de agua mineral. Estaba en el alfeizar de la ventana del ábside, la zona más cercana a la calle San Zoilo. El sacristán de la parroquia notó un fuerte olor a combustible que es lo que hizo saltar las alarmas. Para la colocación de la botella, se había elegido una zona de cierta altura que no es accesible si no es con ayuda.

El autor o autores del acto vandálico rompieron una malla que protege la ventana para colocar la botella. Los primeros datos aseguran que se trata de un combustible de uso casero: similar al que se usa para encender el carbón de las barbacoas. Fuentes policiales aseguran que los hechos están bajo investigación y que no hay de momento ni detenidos ni identificados.

La Iglesia ha denunciado en otras ocasiones actos vandálicos en sus templos de culto aunque pocas veces con artefactos específicos preparados para provococar daños en el patrimonio histórico o en las personas usuarias de sus iglesias. Habitualmente, se trata de pintadas con mensajes contra la Iglesia Católica o pequeños desperfectos en los accesos y muros de las parroquias.