El presidente de Hostetur y el edil de Urbanismo, antes de una reunión
El presidente de Hostetur y el edil de Urbanismo, antes de una reunión - V. MERINO
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La hostelería cocina su enésima polémica

Repasamos las numerosas controversias que ha vivido el sector en el último cuatrienio al hilo de la última guerra interna

CÓRDOBAActualizado:12345
  1. La crisis de Hostecor da la cara

    Imagen de una junta directiva de Hostecor en 2013
    Imagen de una junta directiva de Hostecor en 2013 - ARCHIVO

    La burbuja turística que vive la capital desde hace años, incluso en plena crisis, no ha dado aire a los colectivos empresariales hosteleros asfixiados por las controversias. El último episodio se vive estos días. El presidente de la recién nacida Hostetur (fusión de Hostecor y Córdoba Apetece), Francisco de la Torre, ha sido desautorizado por su directiva por reunirse con el edil de Turismo y Urbanismo, Pedro García (IU), para tratar la posible vuelta del sector a la mesa de veladores.

    Es sólo la última ración de un extenso menú de polémicas. Todo arranca en 2013, cuando la crisis económica y social de Hostecor da la cara. La imagen de la asamblea del colectivo en junio de 2013 pone sobre la mesa su declive: 28.000 euros de pérdidas en 2012; un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) aplicándose para cuatro de sus seis empleados y sólo 15 socios participando en una cita clave. En cuanto a la pérdida de afiliados, todo apunta a que se dio en un corto espacio de tiempo. En las elecciones a la presidencia de 2011, llamó a unos 450 socios a votar (llama la atención que sea la misma cifra que se daba en 2004). En las de 2015, a 195. No parece que esa sangría se pueda atribuir sólo a una crisis económica que el sector turístico capeó mejor que otros.

    Además, en marzo de 2013, uno de los nombres propios de esta patronal, Alberto Rosales, había protagonizado una salida de su cargo en Hostecor (vicepresidente de Restaurantes) bien adobada de controversia. Se fue denunciando que «CECO, la Cámara y las instituciones no cuentan con los hosteleros» y pidiendo «un papel más activo de nuestro colectivo en la sociedad».

    Pese a la situación, el por entonces sempiterno presidente de Hostecor, Antonio Palacios, negaba que la patronal estuviera en crisis

  2. Nace Córdoba Apetece

    El empresario Alberto Rosales se dirige a los asistentes a un acto de Córdoba Apetece
    El empresario Alberto Rosales se dirige a los asistentes a un acto de Córdoba Apetece - ARCHIVO

    Empresarios como Alberto Rosales, que había sido vicepresidente de Restaurantes en Hostecor, o Rafael San Miguel (aspiró a la presidencia de la patronal hostelera en 2011) lanzaron en marzo de 2014Córdoba Apetece, otro colectivo empresarial hostelero. Nació con más de 40 negocios.

    El mensaje oficial evitaba colisionar con la otra patronal, aunque eran evidentes las diferencias. En ocasiones incluso quedaban patentes. Así, por ejemplo, San Miguel, una de las caras visibles de la nueva patronal, señalaba en una entrevista a ABC que «responderemos a las necesidades que no atiende Hostecor».

  3. Elecciones con pique

    De la Torre recibe la felicitación por su elección de Jiménez, que al final se retiró
    De la Torre recibe la felicitación por su elección de Jiménez, que al final se retiró - ARCHIVO

    La asamblea de Hostecor de junio de 2014 no fue de nuevo plato de gusto para su número cada vez menor de asociados. De 240 que podían acudir, fueron ocho. En esa cita, Palacios comentó que lo urgente era recuperar afiliados. Además, se certificó que cerró 2013 con 50.000 euros de pérdidas.

    Los problemas de Hostecor siguieron engordando: dos despidos en octubre de 2014; quejas por la «desaparición de aportaciones» de Diputación y Ayuntamiento (dirigidos por el PP, con el que se enfrentó CECO, con la patronal hostelera como aliada) o cierre de 2014 en negativo (116.000 euros).

    Palacios decide no seguir tras 15 años en el cargo. Se abre una cita electoral con su pique. La pugna, que tiene lugar en octubre, queda reducida a dos candidaturas: la de María Dolores Jiménez (expresidenta de la Cámara de Comercio y vicepresidenta de Hoteles en la última directiva de Palacios) y Francisco de la Torre (vicepresidente de Cafeterías). Este último cuenta con el apoyo de Córdoba Apetece y es el que se desmarca claramente de lo que ha sido hasta entonces la cúpula de Hostecor y, además, desliza mensajes asociando a su adversaria con la «continuidad».

    En la misma jornada electoral, Jiménez se retiró. Aún así, se votó y De la Torre obtuvo una mayoría abrumadora. El nuevo líder de esta patronal defiende que la pérdida de socios obedece a que «cada vez han sido más los hosteleros que no le han encontrado utilidad» a esta patronal.

  4. Una unidad incompleta

    Tras la elección de De la Torre como presidente, Hostecor y Córdoba Apetecese aproximaron hasta el punto de participar en enero de 2016 en la creación del clúster Fides. La receta de este colectivo empresarial se compuso de los dos colectivos hosteleros; la asociación de agencias de viajes y la Federación de Comercio, que encabezó el proyecto.

    Pese a esa alianza, el sector no logró cocinar su unidad. En febrero del año pasado nació Aehcor: conformada por los empresarios de hospedaje -arrancó con unos 50 miembros-. Independientemente de ese movimiento, Hostecor y Córdoba Apetece siguieron acercándose hasta fundirse en Hostetur el pasado mes.

  5. La última batalla

    El presidente de Hostetur, flanqueado por otros responsable de Fitur
    El presidente de Hostetur, flanqueado por otros responsable de Fitur - V. MERINO

    Hostetur es una digna heredera de Hostecor y vive en estos días su primera gran convulsión. Para entenderla bien, hay que ver la trayectoria de Fides. Tras echar a andar, este clúster empresarial se caracteriza por la beligerancia con la endeble gestión turística del edil del ramo, Pedro García (IU). Uno de los choques más sonados de Fides con este concejal se da en su vertiente de edil de Urbanismo. Hosteleros y comerciantes abandonaron en octubre la mesa para encauzar la problemática de los veladores en la ciudad.

    En ese clima de guerra abierta con García, se entiende mejor la batalla interna en Hostetur. Su presidente aceptó la oferta de reunión del edil de Urbanismo para tratar el posible regreso de los hosteleros a la mesa de veladores. Se vieron el jueves. La reacción de su junta directiva, con su vicepresidente, Alberto Rosales, a la cabeza fue tajante: apartarlo y situar al propio Rosales como interlocutor ante las Administraciones. Éste acusó a De la Torre de «deslealtad inadmisible» -alegó que la dirección había votado que no fuera a la cita-. Rosales, además, llamó al concejal «sátrapa». Ayer mismo, el presidente de Fides, Rafael Bados, tildaba la gestión turística de García de «sectaria y torticera».

    Uno de los integrantes del clúster se rebeló ante esta escalada verbal. El presidente de las agencias de viajes, Antonio Caño, afirmó que él y su junta directiva «están en total desacuerdo con los calificativos vertidos» por Bados. Y el presidente de Hostetur, además de afear el «tono insultante» al clúster, anunció que esta patronal dejará Fides. Y se va con portazo: «Sus intereses son sólo los de algunos de sus miembros y no los colectivos a los que dicen servir». Fuentes de Hostetur recordaron, sin embargo, que la salida de esta patronal de Fides se votó recientemente en la directiva y no prosperó: sólo se posicionó a favor De la Torre.

    Y en los pasillos de Capitulares, no se habla bien de Fides. Allí, hoy se oía esto: «Los del clúster vinieron a ver a Pedro [García]. Le dijeron que querían mucho dinero para proyectos y que todo lo del turismo iba a ir fantástico. Él les respondió algo así como: “ya podéis salir de aquí ”. Luego se montó el lío [con él]». Uno más en la amarga historia de la patronal hostelera.