Instalaciones de la cementera Cosmos
Instalaciones de la cementera Cosmos - VALERIO MERINO
MEDIDAS DE CONTROL

La Junta de Andalucía exigió inversiones a Cosmos durante el cerco del Ayuntamiento de Córdoba

La cementera hizo mejoras mientras Urbanismo buscaba la forma de sacarla de la ciudad

CÓRDOBAActualizado:

La Junta de Andalucía exigió medidas añadidas de seguridad e inversiones en la fábrica de cementos Cosmos para que la empresa pudiera utilizar residuos no peligrosos como combustible justo al mismo tiempo en el que la Gerencia de Urbanismo se encontraba en pleno proceso administrativo para evitar que la sociedad mercantil aplicase los permisos que tenía vigentes. El documento definitivo lo recibió la empresa en abril de 2017, cuando Urbanismo ya había dejado en suspenso los permisos gracias a la aprobación inicial que tuvo lugar en diciembre de 2016. Allí la Delegación Territorial de Medio Ambiente le decía qué elementos son necesarios (y si no se cuenta con ellos hay que instalarlos) para que la quema de residuos se llevase a cabo de forma normalizada.

Este tipo de permisos ambientales funcionan bajo la fórmula de las Mejores Técnicas Disponibles (MTD). Eso significa que, en el caso de que exista una innovación industrial en un campo determinado que reduzca el impacto ambiental de una actividad, ha de aplicarse. Las de este tipo de iniciativas mercantiles se fijaron por última vez en una directiva de la Unión Europea que data de 2013. La empresa encargó el informe de la consultora Inerco para garantizarle a la Junta que todos aquellos asuntos que se le indicaron han sido instalados o satisfechos. Según el dictamen, entregado a finales del mes de julio de este año, todos los requerimientos, planes de control e inversiones de equipamiento programadas forman ya de la operativa de la fábrica.

Selección y control

Lo que la Junta pidió en fechas muy recientes es que el horno de la cementera cuente con un proceso de combustión uniforme y estable para que los valores de referencia sean estables. Además, que se lleve a cabo un sistema de selección y control de los elementos que se queman para que no existan materiales no previstos.

La Junta pidió a la cementera un plan de control -con toma de muestras e instrucciones precisas- sobre los residuos que se adquieren y el tratamiento correcto. La empresa reclamó que expertos externos garanticen que estos materiales entran en el horno de la forma más segura, que se evitar que se volatilicen residuos y que el gas resultante llega a los 850 grados durante al menos dos segundos.