SALUD

La Junta recorta 660 funcionarios del SAS desde 2012

Bajas sin cubrir y jubilaciones dejan bajo mínimos a hospitales y centros de salud de Córdoba

Quirófano del Hospital Reina Sofía durante un trasplante de corazón
Quirófano del Hospital Reina Sofía durante un trasplante de corazón - ARCHIVO

La sanidad cordobesa ha perdido desde 2012 la friolera de 662 funcionarios, un trozo que supone el 10 por ciento de los que tenía entonces. Esto es, de 6.668 funcionarios registrados por la Junta, a 6.106 a fecha de agosto de 2015 -último dato facilitado en una respuesta parlamentaria por la Consejería de Salud». Frente a esta foto fija del empleo estable, el número de trabajadores temporales que prestan servicio en el sistema público ha subido en los años más duros de la crisis más de un 32 por ciento en Córdoba: de 1.096 a 1.445. En medio, la otra categoría laboral: los interinos. En estos ejercicios de ajustes, 108 menos en la red sanitaria de Córdoba (un 7 por ciento). Ni siquiera un contrato de interinidad para cubrir vacantes en cuatro años, un aspecto en el que ponen el acento, al igual que en la «precarización de la sanidad», los sindicatos consultados por este periódico.

Córdoba no ha estado al margen de las estrecheces vividas por el sistema público sanitario en España o en Andalucía. Si el Gobierno cortaba el grifo e imponía jornadas de 37,5 horas semanales y restricciones en la tasa de reposición por razones de control del déficit público, desde el Palacio de San Telmo se recurriría a una especie de teoría del mal menor esgrimiendo una defensa a lo catenaccio de puestos de trabajo bajo la clave de la reducción al 75 porciento de la jornada y el sueldo. Esta minoración se ha dejado atrás desde los primeros compases de este año. Para no perder trabajadores eventuales, repartir menos horas de trabajo y menos salarios.

Sin embargo, desde las centrales sindicales se recuerda una y otra vez que comunidades gobernadas por socialistas no han tenido el mismo rasero ni política. «Al SAS le ha venido de perlas los ajustes del Gobierno central para seguir apostando por contratos pésimos», explica a ABC Antonio Poyato, responsable de la sección de Sanidad de CSIF en Córdoba. La conclusión numérica es clara. El incremento de la temporalidad ha llevado a que uno de cada tres puestos de trabajo de la plantilla total de la sanidad pública en Córdoba en estos momentos sea ocupada por trabajadores con contrado eventual o interino. En apenas tres años y medio, casi cuatro puntos porcentuales más de peso específico.

«Precarizar e interinar, eso es lo que ha venido ocurriendo por parte de un gobierno socialista en pleno siglo XXI», apostilla Poyato al respecto. Lo cieto es que disponer de una cuota notable de puestos temporales permite ahorrar, desde el punto de vista economicista, además de contar con una mayor flexibilidad a la hora de manejar los recursos humanos.

En este tiempo, las críticas y protestas han sido constantes por parte de los representantes de los trabajadores sanitarios, que en total han pasado de ser 9.283 a 8.962 en este periodo comparativo de la Consejería de Salud. Muchas de las quejas contra esta política del SAS, que siempre se ha escudado en la influencia de las medidas del PP a la par que defendía las «bondades» de su sistema, se basaban también en la repercusión negativa sobre la atención al paciente. Una cuestión también negada desde la Junta de Andalucía casi sistemáticamente.

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