El magistrado del Juzgado de lo Mercantil, Antonio Fuentes, durante una vista
El magistrado del Juzgado de lo Mercantil, Antonio Fuentes, durante una vista - ABC
TRIBUNALES

Los juzgados de Córdoba tramitan medio centenar de casos de familias ahogadas por las deudas

Notarías, Cámara de Comercio y los Registros de la Propiedad prevén un aumento de los casos de la Ley de Segunda Oportunidad

CÓRDOBAActualizado:

Deudas. Con esta palabra pegada en marquesinas de autobuses y faldones de periódicos, despachos de abogados como el del letrado Antonio Domínguez ofrecen a los clientes acogerse al mecanismo de la «segunda oportunidad». Se trata de casos que se acogen a una ley novedosa (publicada a finales de julio de 2015) por la que se le concede a personas físicas la oportunidad de empezar una nueva etapa de ámbito personal o profesional siempre relacionada con su capacidad patrimonial, es decir, con lo que debe y con lo que tiene.

Un mecanismo legal, por el que ya han optado judicialmente unas 50 personas en Córdoba, que permite a gente angustiada por las deudas, generalmente por avalar a un familiar o a una empresa, la oportunidad de volver a empezar de cero. El perfil siempre es una base lógica que es una persona con una insolvencia en su patrimonio, que puede venir de su actividad laboral o de las propias deudas de su actividad cotidiana. La ley permitiría empezar de cero, pero con matices.

El abogado Antonio Domínguez asegura que estos supuestos a los que acogerse se dan «si las deudas son imposibles de solucionar con los ingresos y con el patrimonio; la mayoría de las personas que acuden a estos despachos de abogados son antiguos empresarios que tienen esa deuda de su anterior etapa o familiares que les avalaron». La ley de la segunda oportunidad surge, recuerda Delgado, tras una crisis económica donde grandes grupos empresariales y pymes sufrieron la quiebra, lo que provocó un efecto dominó que llegó al pequeño empresario y al autónomo. Según este letrado, aunque la ley permita que cualquier persona física se pueda presentar a estos concursos, el 90 por ciento de los casos que llegan son avalistas.

«Declararse en quiebra puede resolver los problemas de una familia»

El notario Javier Carrero es uno de los primeros en tomar el pulso a esta práctica. Aunque la ley fue publicada en el BOE en verano de 2015 no fue hasta enero de 2016 cuando comenzaron a llegar los primeros casos a las oficinas notariales, en un intento por alcanzar acuerdos entre personas físicas (no empresas) y sus acreedores (normalmente la banca o administraciones públicas). Carrero admite que pese a las bondades de esta nueva ley que salió tras la crisis de 2009-2014, «sorprendentemente se instan menos casos de los que podía esperarse». «Llegan con una frecuencia baja, yo diría una o dos al mes», afirma.

En cuanto a cómo se encuentran estas personas «en quiebra» normalmente cuando llegan a la Oficina Notarial hay que reconocer que «son circunstancias emocionales muy difíciles y muy delicadas», reconoce Carrero. Pero, independientemente de esto, afirma Carrero, «va acompañado de un punto de esperanza». Cuando los profesionales asesoran al cliente y le informan de la posibilidad, por un lado, de llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con sus acreedores, e incluso, si se dan las condiciones, conseguir una quita para la deuda, una espera para el pago, incluso una exoneración de lo que hay que abonar, surge ese punto de esperanza que, en alguna medida, alivia al cliente».

En cualquier caso, la Notaría, el Registro de la Propiedad o la Cámara de Comercio participan en esa primera fase del proceso «de acuerdos extrajudiciales de pago» hasta que en caso de no haber acuerdo se presente la demanda ante el juzgado. El juez titular del Juzgado de lo Mercantil 1 de Córdoba, Antonio Fuentes, habla de las «bondades» de esta ley que busca superar las situaciones de quiebra personal y de cómo han comenzado a llegar en torno a medio centenar de casos al juzgado, y cuyas resoluciones que podrían llegar si se cumplen los requisitos para ello a la exoneración de la deuda, comenzarán a dictarse después del verano. En este caso, «declararse en quiebra puede resolver los problemas de una familia», recuerda este magistrado quien apostilla que lo normal es que a medida que se conozca más, llegarán más casos.