Durán, en un perol del partido
Durán, en un perol del partido - VALERIO MERINO
Política

La larga mano de Durán agita el PSOE de Córdoba

La salida de Crespín apunta a otros delegados como Manuel Carmona

CÓRDOBAActualizado:

El PSOE de Córdoba vistió ayer de caramelo, con doble capa de azúcar glas, la destitución de Rafaela Crespín como delegada del Gobierno. Con la versión de que ha sido a propuesta de la cesante para dedicarse en cuerpo y alma a la secretaría de organización, los socialistas pusieron en marcha ayer una estrategia de contención de daños en lo que es una maniobra de fondo con el presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, como director de orquesta. El exsecretario general, dicen en el partido, mantiene los poderes íntegros pese a no figurar ya como secretario general desde el pasado congreso provincial de Lucena.

La marcha de Crespín formaba parte de la agenda desde antes del cónclave socialista en el que fue candidata de forma fugaz. Dicen las versiones que el pasado viernes, en la inauguración de la Feria de los Municipios, el secretario provincial, Antonio Ruiz, fue el que le comunicó que lo suyo iba a ser inmediato. La determinación de que fuese una dimisión y no una destitución era la salida lógica con el objetivo de no eriosionar su labor futura como responsable de la fontanería socialista. Crespín perdió ascendiente en el partido en el último congreso andaluz cuando salió de la ejecutiva autonómica en la que tenía un cargo de campanillas en el que fue sustituida por María Jesús Serrano.

Opciones

Precisamente la diputada y exalcaldesa de Baena es la persona que se encuentra en algunas de las quinielas para sustituir a Crespín. En el PSOE, donde hacer estas cábalas gusta más que comer con los dedos, se asegura que una de las opciones abiertas es que Serrano se haga cargo de la Delegación del Gobierno dejando su escaño libre para Inmaculada Durán, que es quien tendría la certificación de la junta electoral por continuidad de lista.

Otra alternativa vendría de la actual delegada de Educación, Esther Ruiz, a quien se considera como un joven valor a promover en el partido. Es extraño que el sustituto o sustituta salga del grupo parlamentario autonómico porque sería dejar un sitio libre para Teba Roldán, jefe de filas del sanchismo en Córdoba. En el oficialismo cordobés, antes se tiran del campanario que dejarle un puesto oficial de tanto lustre a la oposición interna.

Las mordidas

La reforma de delegaciones, que no va a ser inmediata, puede tener otros objetivos. El que tiene más papeletas es Manuel Carmona, quien ejerce de delegado de Economía y Empleo. En este caso, se trata de una historia menos bonita. En los ámbitos de poder del PSOE, no se le perdona a Carmona que no hiciese lo posible por cortar las investigaciones sobre las mordidas de la Fundación Guadalquivir Futuro, tan afín al PSOE, sobre los contratos a personas desempladas. El político hizo caso omiso a las orientaciones que le indicaban que lo mejor era pasar página ante las investigaciones realizadas por ABC que ahora se encuentran en fase de instrucción sumarial.

Alberto Mayoral, actual jefe del Instituto Andaluz de la Juventud y exsecretario general de las Juventudes Socialistas, es a quien se apunta como candidato al despacho de la calle Buen Pastor. Mayoral es militante afín a Juan Pablo Durán y tiene su carné en la agrupación socialista del distrito sur de la capital, que fue el caldo de cultivo donde creció, y de qué manera, la organización no gubernamental de adscripción socialista.

La renovación en la Junta es un aviso a navegantes. Juan Pablo Durán y su equipo de fieles no se va a quedar parado mientras se toman posiciones a su costa. También es una advertencia a los que desde la Alcaldía han preparado un futuro de control del partido por medio de las agrupaciones de la capital