Juan Jesús Muñoz, junto al embalse Proserpina, junto a Mérida
Juan Jesús Muñoz, junto al embalse Proserpina, junto a Mérida - ABC
SOLIDARIDAD

El maestro de las Francesas de Córdoba afronta una endodoncia en pleno camino a Santiago

Juan Jesús Muñoz tuvo que acudir a una clínica de Mérida por un dolor que le causó fiebre

CÓRDOBAActualizado:

Sufrir un dolor de muelas y acudir al dentista es algo que sucede; afrontar una endodoncia tampoco es raro, pero si uno está haciendo en bicicleta el camino de Santiago desde Córdoba afrontar esta situación es casi heroico. Por eso ha pasado Juan Jesús Muñoz, el maestro de música del colegio de Las Francesas de Córdoba que va camino de Compostela para recaudar fondos con que pagar un monitor de Educación Especial para el Centro.

«Suso», como todo el mundo le conoce, comenzó a sufrir el dolor de muelas en las primeras etapas e incluso sufrió fiebre. En principio lo combatió con ibuprofeno, pero cuando se hizo insoportable tuvo que acudir a los profesionales. La clínica Augusta de Mérida le practicó la endodoncia, tras lo cual continuó su camino, no sin antes dejar constancia en su blog «Mi meta es tu camino», que utiliza como cuaderno de viaje, del excelente trato recibido por el personal.

Mucho calor

Fue el viernes 14, tras lo cual pudo continuar camino hasta Cáceres y, ya el domingo, llegó a Galisteo, en esta provincia extremeña y con la vista puesta ya en Salamanca. Suso Muñoz explicó que cada día hace entre 50 y 80 kilómetros, siempre entre las 6.15 de la mañana, «cuando ya hay algo de luz», hasta poco después del mediodía. «Hace mucho calor y los kilómetros que a veces hago en media ahora, conforme avanza el día me cuestan 45 minutos», relata.

Tras llegar a su destino, el resto de la jornada para el maestro se reparte en comer, un pequeño descanso, un paseo por el lugar en que se hospeda y el descanso hasta continuar hasta la mañana siguiente. Eso sí, ha tenido tiempo para conocer a gente, como unos canarios que iban haciendo el camino también en bicicleta -«bicigrinos», se llaman entre ellos- y que tenían conocimiento de él a través del blog. «Te cazamos», dijeron al encontrarlo.

Ya se han «vendido» 650 kilómetros y el ritmo es bueno, pero hay que llegar hasta 993

Y, quizá lo más importante: «compraron» kilómetros y aportaron a la causa. Por ahora, dijo, van 650, una cifra que ha crecido desde que empezó a pedalear el pasado 11 de julio, pero que tiene que crecer: todavía quedan más de 300 hasta conseguir el objetivo, que está en 993 kilómetros. Cada kilómetro cuesta 4 euros y las instrucciones para participar vienen en el blog.