Un policía investiga el ordenador de un detenido
Un policía investiga el ordenador de un detenido - ABC
Tribunales

El mayor pedófilo detenido en Córdoba acaba con una pena de apenas tres años de cárcel

Los forenses dictaminan que el joven, con medio millón de archivos, padece trastorno obsesivo compulsivo

CÓRDOBAActualizado:

Tres años y 45 días de cárcel. Esa es la pena que tendrá que cumplir un hombre que responde a las iniciales de M.A.B.F. y que se considera por la Policía Nacional como el mayor depredador pedófilo detenido hasta la fecha y que usaba internet para captar menores. Cuando fue arrestado, en 2014, se le incautaron imágenes de 10.000 niños en más 500.000 archivos de contenido pedófilo. Su localización fue particularmente compleja porque había accedido a las redes wifi de todo el bloque en el que vivía con su familia en la zona de El Cairo.

La pena se encuentra muy lejos de lo que en su día pidió el Ministerio Fiscal: diez años de prisión. La sentencia se ha producido por un acto de conformidad en el que el reo reconoce los hechos descritos en la sentencia. La clave es que, antes de la misma, los expertos del Instituto de Medicina Legal dictaminaron que el reo tenía una dolencia psiquiátrica. En concreto, aseguraron que padece un «trastorno de la personalidad de carácter obsesivo compulsivo» y un «retraso madurativo, que altera su conciencia y voluntad». El joven, de 34 años, tenía conocimientos en telecomunicaciones, era una persona solitaria y vivía con su familia.

La sentencia dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba le condena por dos delitos de utilización de menores con fines pornográficos a dos años y seis meses, así como a 7 meses de prisión y 15 días por un delito de posesión de material pornográfico, según ha podido saber ABC de fuentes judiciales. En un principio se le acusaba también de distribución de ese material pornográfico, delito que, finalmente, no ha quedado acreditado.

El juzgado de instrucción número 8 fue el que llevó el peso de las indagaciones tras realizarse la operación de seguimiento y arresto que la Policía Nacional llamó «Dragón». Durante las pesquisas, se pudo ratificar que el joven creaba perfiles de identidades falsas en Facebook (bajo el nombre de Lorena) con el objetivo de ganarse la confianza de menores que estaban en la red.

Por medio del chantaje, conseguía que los menores le hicieran llegar sus imágenes que luego almacenaba en capturas del programa de comunicaciones a distancia Skype. Según fuentes policiales, en el momento de su detención, el acusado estaba en paro e invertía una media de unas doce horas diarias a esta actividad.

Los agentes han constatado conexiones desde las 11.00 hasta las 4.00 horas día tras día. De hecho, cuando los agentes especializados en la investigación de delitos telemáticos comenzaron a seguirle la pista, comprobaron que tenía agregados a unos 80 contactos, todos ellos varones que no superaban los 14 años. Y eso sólo en uno de sus perfiles falsos. Contaba con varios a los que, diariamente, agregaba chicos a los que coaccionar. Sólo en uno de ellos que había estado usando durante mes y medio, había logrado agregar a 383 jóvenes.