En amarillo intenso la zona que está excavada
En amarillo intenso la zona que está excavada - ABC
PATRIMONIO

Medina Azahara de Córdoba: sólo está excavado el 10 por ciento de la ciudad califal

Los trabajos de recuperación arqueológica comenzaron a finales del siglo XIX, después que en Itálica y Numancia

CÓRDOBAActualizado:

Es una gran desconocida. La ciudad palatina de Medina Azahara de Córdoba sólo está excavada en un diez por ciento de su superfie. Lo asegura alguien que sabe de lo que habla: Antonio Vallejo Triano, que fue durante años el director del yacimiento y que firmó un extenso y completo libro que lleva el título de la urbe califal y el subtítulo de «Arqueología de su arquitectura».

La zona verde que rodea a la parda pertenecía también a la ciudad palatina
La zona verde que rodea a la parda pertenecía también a la ciudad palatina - ABC

En las conclusiones del documento se lee que «la escasa superficie puesta a la luz, que es del diez por ciento del total, implica que muchos itinerarios y edificios son desconocidos». ¿Qué es lo que sí está a la vista de cualquiera que visite el yacimiento? Una respuesta certera la da la enciclopedia on line Cordobapedia: «Lo excavado corresponde al núcleo central del alcázar, si bien los últimos trabajos de excavación realizados en el yacimiento se están centrando por primera vez en áreas no correspondientes al complejo palaciego», dice la publicación.

«En concreto, las nuevas campañas arqueológicas que arrancaron a partir del mes de abril de 2007 se han ido sucediendo con nuevos hallazgos que han hecho replantearse las dimensiones del conjunto, y que se han centrado de un modo especial sobre el sector sur de las murallas de la ciudad, un punto donde están apareciendo los hallazgos más importantes de las últimas décadas», resalta Cordobapedia.

La historia de las excavaciones

La historia de las excavaciones en Medina Azahara comenzó bien entrado el siglo XIX, y con posteriodad a las que se llevaron a cabo en otros enclave del renombre, como por ejemplo Itálica, Numancia o Ampurias. El primer protagonista de los trabajos fue Velázquez Bosco, que centró sus esfuerzos en la parte nuclear del Alcázar.

El siguiente salto adelante se produce en el primer tercio del siglo XX, cuando aconteció un hecho clave: el Estado comenzó a adquirir tierras del yacimiento en 1926. En ese momento los trabajos de recuperación del yacimiento dieron un giro importante de la mano de Félix Hernández, ya que le dio un importancia a la ciudad y al palacio como objetos de la investigación: por primera vez se tomó conciencia de la envergadura urbana de Medina Azahara, lo que permitió además definir un programa de adquisición de terrenos que no culminó hasta los años 60 y 70 de ese siglo.

La Guerra Civil paralizó todos los trabajos. Cuando cesó el conflicto la excavación se reanudó con la excavación del Salón de Abderramán III, lo que a juicio de Antonio Vallejo supuso «la proyección definitiva» del yacimiento.