Los tres médicos galardonados, junto a representantes del Colegio de Médicos y del Banco Sabadell
Los tres médicos galardonados, junto a representantes del Colegio de Médicos y del Banco Sabadell - ABC
RECONOCIMIENTO

Los mejores MIR «made in Córdoba»

Pedro Jesús Gómez y Rafael González han quedado entre los 50 primeros, y Rafael Méndez, en el puesto 152 entre 13.000 aspirantes

CÓRDOBAActualizado:

Han estado ocho meses sin levantar la nariz de los libros; nueve horas diarias de estudio y un objetivo claro: aprobar el examen MIR. Y no solo lo han conseguido, sino que, además, Rafael González Manzanares, Pedro Jesús Gómez Arias y Rafael Méndez Natera han sido los médicos cordobeses con los mejores expedientes en la prueba de este año, a la que se han presentado 13.000 aspirantes para 6.300 plazas en toda España.

Por ello, estos tres jovenes de 24 años, estudiantes de la UCO, han recibido el reconocimiento del Colegio de Médicos cordobés y del Banco Sabadell, que ha concedido 500 euros a cada uno de ellos por su logro. En concreto, Gómez Arias ha obtenido el mejor resultado de los tres: ha quedado en el puesto 36. Va a comenzar ahora la especialidad de Dermatología y Venereología en el hospital Reina Sofía. «Los meses de estudio han sido duros, sobre todo en verano, pero también más llevaderos de lo que pensaba. Y luego el examen ha sido similar a los simulacros que hacíamos en la academia», apunta este hijo de una médico de familia.

¿Y por qué se ha decantado por Dermatología? Reconoce que siempre le había atraído esta especialidad «y fui al hospital a conocer un poco más esta unidad. Me gustó muchísimo. Además, te permite ver muchas enfermedades internas que se manifiestan en la piel y me dará la oportunidad de desarrollar, además, labores de investigación», señala.

Por su parte, González Manzanares ha elegido Cardiología -aunque tuvo sus dudas porque también le gusta Pediatría- en el complejo hospitalario cordobés. Su expediente MIR ha obtenido el puesto 57 y su vocación por la Medicina le viene de familia. «Mis padres son médicos, al igual que uno de mis abuelos y también lo fue mi bisabuelo. La verdad es que el resultado de la prueba me ha sorprendido porque no salí nada contento del examen», asegura.

Esfuerzo que da sus frutos

Lo que más le costó fue soportar la presión psicológica durante la fase preparatoria. «Había semanas en las que empeoraba mis resultados en los simulacros que realizaba en la academia y me bajaba mucho la moral. Un buen estado de ánimo es fundamental para afrontar una prueba de este tipo», explica este médico.

Rafael Méndez Natera llevó peor el horario espartano y mantener la constancia porque «no tienes casi tiempo ni para respirar», apunta. También ha elegido Cardiología, pero en el hospital Virgen de la Victoria de Málaga «porque me apetece cambiar de aires y me han hablado muy bien de este complejo. Además, estaré en una ciudad cercana a Córdoba y con playa».

Aunque ahora tiene por delante cinco años de residencia, tanto él como sus otros dos compañeros son conscientes de la situación actual del mercado laboral, más precaria que hace unos años. «Tendremos que buscar salidas donde sea, en el sector público, en el privado, en hospitales de municipios más pequeños. A mí, personalmente, no me importaría salir fuera si fuese necesario», concluye Méndez Natera.