Una joven pasa por delante del centro de día del Parque de las Avenidas
Una joven pasa por delante del centro de día del Parque de las Avenidas - ÁLVARO CARMONA
REPORTAJE

«Ya no entendemos la vida sin venir aquí»

Usuarios del centro de día que gestiona la Cruz Roja en el Parque de las Avenidas lamentan que el cierre esté ya anunciado para finales de diciembre

CÓRDOBAActualizado:

La resignación es la nota dominante en el centro de día de Poniente. «Por mucho que hagamos todo va a seguir igual: nosotros vamos a tener que irnos de aquí a partir de enero, y no sabemos qué vamos a hacer con nuestro tiempo, ahora que nos habíamos acostumbrado a este sitio y a las personas que lo atienden», dice Luis, un pensionista que pasa sus mañanas sin falta desde hace varios meses en el recinto del Parque de las Avenidas que gestiona la Cruz Roja y que cuenta ya las horas, o casi, para echar el cierre definitivo.

«No nos lo explicamos: aquí somos como una familia», afirma un usuario

«La verdad es que no nos lo explicamos: aquí somos como una familia», resalta el octagenario, que está al día de todas las noticias de la prensa local porque es el primero que a diario se hace con los periódicos en la sala de lectura y analiza al milímetro la actualidad municipal. «¿Usted que es periodista sabe quién ha escrito este artículo sobre el nombre de las calles que quieren cambiar?», pregunta.

La preocupación entre los gestores de la Cruz Roja tampoco es menor, porque la población asidua que cada jornada acude al recinto oscila en la actualidad entre los veinticinco y los treinta ciudadanos de edad avanzada que no son dependientes. «A las familias ya les hemos informado, y estamos buscando soluciones», indicaron fuentes de la entidad asistencial que tiene su sede central en el barrio de Arroyo del Moro.

«Aquí hablamos de todo»

La actividad del centro de día es importante. Además del citado recurso para la lectura de prensa y de libros cuenta con talleres de diversa índole, como por ejemplo de manualidades o relacionados con la fisioterapia. Uno de sus beneficiarios es Carmen, una vecina del cercano Parque Cruz Conde. «La verdad es que yo ya no entiendo mi vida sin venir aquí un par de veces a la semana: desde que me quedé viuda va ya para tres años he encontrado aquí el apoyo para seguir adelante y salir de la depresión en la que metió la ausencia de mi marido, que en paz descanse», resume esta mujer. «Aquí hablamos de todo: podemos decir que estamos viviendo una segunda juventud, porque salimos de viaje, comentamos la novela de la tele y luego quedamos para salir por la noche, que hasta amores hemos tenido, ¿verdad Carmen?», bromea otra de las usuarias.