Vertedero de El Lobatón, que gestiona Sadeco
Vertedero de El Lobatón, que gestiona Sadeco - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

El PP pide que se revisen todos los vertederos de Córdoba

Advierten a la Junta de las consecuencias de la falta de control de este tipo de instalaciones

CÓRDOBAActualizado:

«No se sabe qué está ardiendo». El viceportavoz del PP en el Ayuntamiento de Córdoba, Salvador Fuentes, reclamó a la Junta seriedad en el tratamiento de la información del incendio de la planta de gestión de residuos Recicor XXI y, ante las deficiencias detectadas por la inspección conocida tras el incendio, ha reclamado que se produzca una revisión general de todos y cada uno de los centros de estas características que existen en el término municipal, incluidas las instalaciones que están bajo la responsabilidad de la empresa municipal Sadeco.

El PP ofreció ayer su apoyo político al equipo de gobierno durante el proceso de extinción del fuego en el que están trabajando los operativos del SEIS y del Consorcio Provincial de Bomberos. Fuentes aseguró que el gobierno municipal ha ofrecido información a los populares durante el proceso de extinción y que el plazo que se le ha dado ha sido de seis jornadas de trabajo.

«Cosmos, un juego de niños»

Mucho más duro fueron los populares con el papel de la Junta a la que acusaron de haber reaccionado tarde y mal en toda la gestión de la crisis por haber ofrecido los primeros datos unas treinta horas después de que se detectaran los hechos. Además, subrayó la existencia de inspecciones que han mostrado controversias por la presencia de elementos que constan como incumplimientos de la empresa.

«Lo de Cosmos es un juego de niños comparado con el incendio del vertedero», dijo Fuentes, quien puso sobre la mesa uno de los debates de fondo. Las autoridades políticas se han centrado en combatir una actividad industrial reglada donde existen controles muy rigurosos, prácticamente en tiempo real en algunos casos, con una iniciativa igualmente regulada y autorizada pero en la que hay severas sospechas de que los controles han sido, cuanto menos, laxos.