San Acisclo y Santa Victoria
San Acisclo y Santa Victoria - ABC
EFEMÉRIDE

¿Quiénes fueron San Acisclo y Santa Victoria?

Hoy se celebra la festividad de los copatronos de Córdoba, dos hermanos que fueron martirizados en el siglo IV

CÓRDOBAActualizado:

El 17 de noviembre del año 313, el prefecto romano de Córdoba Dion, durante la gran persecución del emperador Diocleciano, torturó hasta su muerte a los hermanos Acisclo y Victoria, actuales patrones de Córdoba, bajo el decreto dictado que ordenaba acabar con la vida de los seguidores cristianos. Hoy, la ciudad celebra el aniversario de su fallecimiento, pero, ¿qué se sabe de estos dos mártires?.

Diversos escritos recogieron el final fatal que sufrieron los hermanos. La muerte de Acisclo, decapitado a orillas del río, la confirma el escritor Prudencio sobre el año 400. De la existencia de Victoria y su muerte asaeteada en el anfiteatro sólo existen noticias a partir del siglo X.

En la tradición martirológica queda descrita la pasión de estos santos con gran lujo de detalles: Dion ordenó meter a Victoria y Acisclos en un horno. Cuando el prefecto escuchó sus cánticos mandó que se les arrojara al río Guadalquivir atados a piedras. Ambos santos aparecieron flotando sin sufrir daño. Se dictaminó entonces que se les colocara sobre un fuego. Sin embargo el fuego escapó del control de los verdugos y se afirma que murieron muchos paganos sin que los santos se vieran afectados. Se dio finalmente la orden de su decapitación, razón por la que el santo es representado con una línea roja de sangre en el cuello. Victoria fue asesinada con flechas.

Desde muy temprano se le comenzó a rendir culto oficial a San Acisclo. Dice la tradición que Minciana, ciudadana romana, recogió el cadáver de Victoria y lo llevó junto al de su hermano, donde éste fue martirizado, construyéndose una basílica en tiempos finales del Imperio Romano donde hoy se encuentra la Puerta de Sevilla, la cual perduraba en época visigoda.

Muestras de devoción

Sus reliquias fueron halladas en la parroquia de San Pedro el lunes día 21 de noviembre del año 1575 con motivo de unas obras de cimentación en la torre y la primera vez que salieron en procesión fue en julio de 1602 hacia la Catedral, en rogativas por una terrible epidemia que azotaba la ciudad.

Han existido y siguen existiendo muchas muestras de la devoción popular por estos mártires. Así, en el lugar de su martirio se alzó el convento de los Santos Mártires, que desapareció con la desamortización de 1835. En la confluencia de las calles Lineros y Candelaria había un altar. Un centenario colegio lleva el nombre de Santa Victoria, así como la parroquia del barrio del Naranjo. La de Valdeolleros porta el de San Acisclo. Y en el nuevo Puente Romano, una hornacina recuerda a ambos, con sus nombres y las palmas simbólicas del martirio. Y, como no, la ermita construida en 1881 por Felipe Sainz de Veranda, arquitecto municipal, sobre los terrenos del antiguo convento de los Santos Mártires, en la Ribera, frente al Molino de Martos.