Granada

Granada

Granada / Producción de la compañía Etcétera

La serva padrona, de Granada al Teatro Real de Madrid

Día 04/04/2013 - 23.10h
Temas relacionados

Se representará en el Teatro Real del 6 al 14 de abril

Los títeres de La serva padrona viajan esta semana desde el Parque de las Ciencias de Granada hasta el Teatro Real de Madrid. Serpina, Uberto y Vespone no estarán por unos días en la escalinata que emerge en el centro de la exposición «Títeres. 30 años de Etcétera» ya que del 6 al 14 de abril cobrarán vida en el Real. Son tres títeres construidos en madera y arpillería, ataviados con encajes y esparto, de aspecto gastado «pero tremendamente bellos y sorprendentes sobre todo por la calidad de sus movimientos», tal y como explica el director de la compañía granadina, Enrique Lanz.

Y es que precisamente el objetivo que perseguía Lanz cuando los diseñó fue la creación de figuras con movimientos muy naturales que permitiesen que el público que no conocía la lengua de los personajes napolitanos, en la que se canta esta ópera bufa del S. XVIII, pudiese comprender las situaciones y comicidad de las escenas sin la limitación del idioma. Para ello inventó una técnica de animación expresiva y funcional en las que fusionó lo que más le interesaba de dos técnicas que conocía bien: el bunraku y las varillas. Del primero le seducía la capacidad de generar movimientos orgánicos pero con esta técnica eran imprescindibles tres personas para animar una figura, hecho que además obstaculizaba la visibilidad del público. Los títeres de varilla presentaban hándicaps similares, así que su decisión fue crear una técnica que permitiese a una sola persona mantener en alto a un títere durante un tiempo indefinido.

De este modo, cada títere está unido al cuerpo del manipulador, apoyado sobre los hombros de este, que puede sorportar los 7 kilogramos de peso y tener las manos libres para el uso de varillas y demás recursos, que le permiten articular los brazos, las manos, la cabeza, la boca… y conseguir, con fluidez y delicadeza, realismo en los personajes. Lanz alcanzó un resultado de aspecto sofisticado con recursos muy sencillos como frenos de bicicleta o sistemas de palanca.

Desde junio de 2012, los visitantes del Parque de las Ciencias han podido ver de cerca a los tres títeres, al tiempo que han comprendido la ciencia que hay detrás del movimiento gracias a las demostraciones que los miembros de la compañía hacen en la exposición. Pero para verlos en su plenitud y asistir a la interpretación que hacen de los personajes deberán asistir estos días a algunas de las sesiones de mañana o tarde que se celebran en el Real de Madrid.

En el museo estos títeres comparten espacio con las obras que la compañía ha realizado en las tres últimas décadas. Y es que Títeres, que podrá verse en el Parque de las Ciencias hasta septiembre de 2013, recorre los treinta años de Etcétera con la exhibición de pequeños títeres procedentes de todos los puntos del mundo, objetos originales que pertenecen al archivo de la familia Lanz y grandes escenografías como la de «El retablo del Maese Pedro», «Caja de juguetes» o «Soñando el carnaval de los animales», entre otras.

Tras su paso por Madrid, los tres protagonistas de «La serva padrona» volverán a Granada. Pero antes tomarán la escena del Teatro Real para narrar la historia de Uberto, un viejo solterón, que está enfermo e impaciente con su doncella Serpina porque ésta se ha vuelto arrogante y se cree la dueña de la casa. Uberto planea librarse de Serpina casándose y entonces ordena a otro de sus criados, Vespone, que le busque esposa. Serpina y Vespone urden un plan para engañar a Uberto y conseguir que éste se case con ella. Finalmente, Uberto se muestra conforme en casarse con Serpina y ella y Vespone deciden desvelar su mentira al anciano. A pesar de ello, Uberto se da cuenta de que ha amado a su doncella desde el principio y se casan.

Bajo la dirección musical de José Antonio Montaño, tres títeres, el actor Miguel Rubio, la soprano Eugenia Enguita y los barítonos Pablo Martín y Manuel Esteve se unen para interpretar esta ópera de Giovanni Battista Pergolesi con libreto de Genaro Antonio Federico en la que se crean situaciones sin límite entre la ficción y la realidad. Como dice Lanz: él no representa «La serva padrona» sino una representación de la misma. Crea múltiples juegos para trastocar la percepción de los espectadores, porque según expresa: «lo principal no es que entiendan, sino que se hagan preguntas, que sientan la belleza de la música, de la plástica y del movimiento, de ese mundo de emociones que es la ópera».

 

Compartir

  • Compartir

Temas relacionados
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.